El Ateneo Barcelonés culmina la primera gran reforma en 30 años

Las obras, con un coste de 2,3 millones, han permitido reordenar los espacios de la sede

Modernizar la institución fue el lema de la candidatura de Jordi Sarsanedas a la presidencia del Ateneo Barcelonés en 1997. La modernización de la institución no tenía sólo un próposito concepcual, sino también práctico, y se ha traducido en la primera gran reforma de la sede en los últimos 30 años. Esta tarde, con la asistencia del presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, el Ateneo Barcelonés inaugura las obras de reforma del edificio, que, con un coste de 2,3 millones de euros, han permitido reordenar y racionalizar los espacios del palacete neoclásico Savassona de la calle de Canuda 6.

"Hemos realizado estas obras para que el Ateneo Barcelonés sea el que ha sido, pero mejor, y para que siga haciendo el trabajo que ha hecho, pero también mejor". Así definió ayer Jordi Sarsanedas las obras -para "reordenar y racionalizar una acumulación de espacios desordenados"- que se han realizado en el palacete neoclásico encargado por el barón Savassona en 1792, sede de la institución desde 1906.

Reordenación y racionalización de espacios, mejora de los accesos, apertura de una nueva entrada por la plaza de la Villa de Madrid y nuevas salidas de seguridad para cumplir la normativa, un nuevo ascensor y la climatización completa del edificio conforman el conjunto de intervenciones llevadas a cabo durante el último año y medio en el edificio. Las obras se han realizado sin paralizar la actividad del Ateneo, y en palabras de Francesc Ventura, conservador de la institución, no han costado ni un céntimo de euro al socio.

El Ateneo Barcelonés ha contado para financiar los trabajos con subvenciones del Departamento de Cultura de la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona y la Fundación La Caixa. El 50% del coste total de la reforma, 2,3 millones de euros, ha sido para pagar las instalaciones, poco visibles para el socio pero perceptibles sensitivamente, como es el caso del aire acondicionado, del que el edificio carecía y que hacía poco soportable la actividad durante los rigores del verano.

La reforma es evidente a partir del tercer piso y hasta el sexto, donde tienen su sede la Asociación de Escritores en Lengua Catalana, el centro catalán del PEN Club, la Asociación de Jóvenes Escritores en Lengua Catalana y la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña. Este último piso, antes una lúgubre buhardilla, es ahora un luminoso espacio, con una claraboya que deja penetrar la luz hasta el cuarto piso.

Con la reforma, el Ateneo Barcelonés ha ganado una nueva entrada -además de la que tiene en la calle de Canuda- en la plaza de la Villa de Madrid, donde se instalará el nuevo restaurante a partir del próximo mes de septiembre, y una nueva sala de actos, en la planta baja, con capacidad para 100 personas, además de las otras tres que ya tenía la institución.

Para la junta de gobierno del Ateneo que salga de las próximas elecciones, convocadas para el próximo diciembre, queda la necesaria restauración de la biblioteca, la joya de la institución junto con el jardín de altas palmeras del primer piso; de la primera y segunda plantas, de las fachadas de la calle de Canuda y de la plaza de la Villa de Madrid, y la catalogación y digitalización de la biblioteca. La actual junta presidida por Sarsanedas estima en alrededor de 1,2 millones de euros el presupuesto necesario para acometer estos trabajos. "Si no lo hemos hecho ahora no ha sido por falta de ganas, pero no podíamos endeudar la institución. No dudo que puedan hallarse en el futuro nuevas fórmulas para financiar esta restauración sin gravar las finanzas del Ateneo Barcelonés", dijo ayer Ventura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 01 de julio de 2003.

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