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Crónica:

La apuesta de la 'Hormiga'

Valverde, nuevo técnico del Athletic, y Ugartexe, presidente

La junta directiva del Athletic acordó ayer, en una reunión extraordinaria, nombrar presidente a Ignacio Ugartexe, en sustitución del fallecido Javier Uría, y elegir como entrenador del primer equipo a Ernesto Valverde, hasta ahora técnico del Bilbao Athletic, el segundo equipo que milita en Segunda División B.

La reunión de los directivos se tramitó en una jornada de sorpresas esperadas. Hasta el lunes todo indicaba que José Ramón Odriozola, el vicepresidente de más edad, sería el encargado de dirigir al Athletic durante las dos temporadas que le restan de mandato a la actual junta. El fallecimiento de Javier Uría creaba un vacío de poder en el club que convenía resolver con urgencia y por la vía sucesoria natural. Sin embargo, cuando al mediodía Odriozola abandonó el Palacio de Ibaigane, se intuía que Ugartexe, uno de los hombres de confianza de Uría, podía ser el elegido. Por la tarde se confirmó.

La segunda cuestión que debía debatir la junta era el nombramiento del nuevo entrenador, una vez finiquitado el contrato de Jupp Heinckes (ya en Alemania, donde entrenará al Schalke 04). Después de un amplio sondeo del mercado europeo, Andoni Zubizarreta, director deportivo, llegó a la conclusión de que la solución estaba en casa, en la persona de Ernesto Valverde, cuyo equipo, el Bilbao Athletic, disputa todavía, aunque ya sin opciones, la fase de ascenso a Segunda División A.

Las vivencias de Valverde en el Athletic han tenido siempre un tono paradójico. Como jugador llegó al club bilbaíno procedente del Barcelona, una vez que años antes cuando militaba en el Sestao, fuera descartado su fichaje por los técnicos de Lezama. Una decisión de la que no se hicieron responsables ni Javier Clemente, entonces entrenador del Athletic, ni los ojeadores del club. Se lo llevó el Barcelona y tras triunfar en el Camp Nou llegó a San Mamés con la vitola de figura, avalado por su habilidad técnica, clásica en un extremo liviano, de esos que ya no se llevan. Del Athletic se fue al Mallorca donde colgó las botas. Zubizarreta lo tuvo como segundo en la dirección deportiva del club, pero no era lo suyo y volvió al banquillo. Apasionado de la fotografía (donde ha hecho algo más que pinitos), mantiene la memoria fotográfica de todo lo vivido. El Txingurri (hormiga en euskera), como se le conoce en el Athletic, tendrá que hacer honor a su apodo porque el fútbol no suele ser generoso a la hora de conceder tiempo y confianza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de junio de 2003