Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Irán muestra su disposición a negociar sobre las inspecciones de su programa nuclear

Un alto cargo de EE UU no descarta una acción militar contra el régimen de Teherán

Teherán / Washington

El responsable de la organización iraní de la energía atómica, Gholam Reza Agazadeh, declaró ayer que su país no permitirá inspecciones más a fondo que las actuales sobre su programa nuclear, pero que está dispuesto a negociar sobre esta cuestión. Según Agazadeh, Irán estudiará las peticiones de la Agencia Internacional para la Energía Atómica. El director de este organismo, Mohamed el Baradei, reiteró por su parte su confianza en que el régimen iraní acepte cooperar para una inspección internacional de su programa nuclear que compruebe que no tiene fines militares.

Agazadeh declaró a la prensa iraní que su país es "optimista", en cuanto a la firma de un protocolo adicional con la OIEA, "aunque todavía hay algunas ambigüedades que deben ser aclaradas". "Vamos a aliviar los temores del mundo", dijo la responsable de la agencia atómica iraní. "Hemos cooperado con la OIEA y seguiremos haciéndolo".

El jueves pasado, en un texto publicado tras una reunión en su sede de Viena, la OIEA había pedido a Irán que firmara y pusiera en marcha, "rápidamente y sin condiciones, un protocolo adicional" al Tratado de No Proliferación Nuclear que deberá permitir las inspecciones por sorpresa y sin condiciones de sus instalaciones.

El director de la Agencia, Mohamed el Baradei, reiteró ayer en Jordania que "cuanto más cooperen [las autoridades iraníes], cuanto más transparentes sean, más confianza crearán en la comunidad internacional y más deprisa se resolverá toda la cuestión nuclear respecto a Irán". Estados Unidos ha hecho públicas sus sospechas de que el programa nuclear iraní pueda ser derivado hacia fines militares, algo que las autoridades de Teherán niegan tajantemente.

A este respecto, Agazadeh, condenó la "campaña de propaganda" que según Irán está desarrollando el Gobierno de Washington. "Estados Unidos no puede ser el policía del mundo. Si actúan de buena fe, deberían elegir otros métodos. La OIEA es una organización a través de la cual deberían resolver sus temores sobre éste o aquel país". En el futuro, "quedará claro que los americanos no pueden probar sus acusaciones", declaró Agazadeh.

Por su parte, Rusia reiteró ayer sábado que proseguirá su cooperación con el programa nuclear civil de Irán, y considera que la OIEA no ha hecho "ningún reproche serio" a ese país en su reunión de Viena. "Como no hay ningún reproche serio de la Agencia contra Irán, éste sigue estando dentro del marco del acuerdo de no proliferación, y Rusia continúa cooperando con él en el terreno civil", declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.

Agresividad de EE UU

El Gobierno de George W. Bush, que incluyó a Irán en el mismo eje del mal que Irak y Corea del Norte, ha elevado sensiblemente la agresividad de sus comentarios públicos en torno al Gobierno de Teherán. Días después de que Bush se mostrara dispuesto a "no tolerar" que ese país fabrique armas nucleares, un alto cargo de su Gobierno ha subido un escalón más al incluir la opción militar entre las hipótesis de futuro.

John Bolton, el subsecretario de Estado para control de armas y seguridad internacional, ha dicho en la BBC que el recurso a la fuerza militar "tiene que ser una opción". Bolton intentó subrayar que esa opción no es la preferida y que está, en todo caso, "muy, muy lejos en nuestra mente", pero aseguró: "El presidente ha dicho en reiteradas ocasiones que todas las opciones están sobre la mesa".

Según John Bolton, el radio de alcance de los misiles nucleares de Irán, si llegara a construirlos, pondría en peligro la seguridad de muchos aliados de EE UU: "Nuestro objetivo ahora es frenar el programa de armamento nuclear de Irán antes de que puedan tener esa capacidad. Están buscando varías vías hacia un arma nuclear, y tenemos que pararlo", aseguró.

Mientras tanto, varios congresistas estadounidenses han pedido a las autoridades francesas que liberen a los opositores iraníes detenidos en los últimos días. El senador republicano Sam Brownback ha enviado una carta al embajador francés en Washington, Jean-David Levitte, en la que insta a Francia a no extraditar a los detenidos "porque eso es condenar a muerte a estos individuos como represalia por su crítica política y por las revelaciones sobre el programa nuclear de Irán".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de junio de 2003