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El promotor del centro ruso de Málaga tendrá que demoler parte de su casa

La empresa Bravo Turismo, propietaria de una casa junto a la parcela 135.000 metros cuadrados en la que pretendía construir un centro hispano ruso, tendrá que demoler parte de las obras de ampliación de esta vivienda, según una orden que el servicio de Urbanismo de Málaga ha preparado al delegado de este servicio. Como el actual concejal está en funciones, se ignora si firmará la orden antes de su cese, el próximo sábado.

Vladimir Beniachvili, administrador único de Bravo Turismo, obtuvo a mediados de 2002 una licencia para ampliar la vivienda. La construcción de garaje, piscina, vestuario y pista de tenis ha sido objeto de varios expedientes, uno de infracción y otro de demolición. Éste último, tras los correspondientes recursos se ha zanjado en parte con la orden que obliga a derribar lo edificado a menos de 15 metros de los linderos públicos.

Proyecto agrario

Para legalizar el resto, el abogado de Beniachvili, Rafael Gutiérrez, ha presentado un proyecto de explotación agraria, que justificaría la existencia de la piscina "como depósito de agua", indicó Manuel Ramos. Gutiérrez subrayó a este periódico que "el proyecto cumple escrupulosamente con la ley". El concejal indicó que "todavía no hay dictamen de los técnicos a esta propuesta, que afecta a la parcela no urbanizable del centro ruso, que es del mismo propietario que la casa".

La Junta sostiene que "la mayor parte" de la ampliación de la casa se hizo en el terreno rústico colindante, en el que se proyectaba el complejo hotelero, deportivo y religioso del centro ruso. Pero ese expediente de infracción no está ultimado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de junio de 2003