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Necrológica:

Ilya Prigogine, premio Nobel de Química y padre de la 'Teoría del Caos'

El físico belga de origen soviético y premio Nobel de Química Ilya Prigogine falleció ayer en un hospital de Bruselas.

Ilya Prigogine nació en Moscú el 25 de enero de 1917, pero sus padres se trasladaron a Bélgica cuatro años después como consecuencia de la revolución soviética, adoptando desde entonces la nacionalidad. Aunque dudó al decidirse por la carrera musical o la educación científica y siempre fue un apasionado del piano, finalmente optó por estudiar Física y Química en la Universidad Libre de Bruselas, donde ejerció como profesor de Termodinámica.

Fue catedrático de Química en el Instituto Enrico Fermi de la Universidad de Chicago, de Física e Ingeniería química en la Universidad de Texas y director del Instituto de Mecánica Estadística y Termodinámica.

Obtuvo el Nobel de Química en 1977, cinco años después de ser propuesta su candidatura, y al anunciar el premio, el profesor G. Maelmstrom, de la Real Academia de Ciencias sueca, señaló: "Su mayor contribución a la teoría termodinámica es su extensión, con éxito, a sistemas que están lejos del equilibrio termodinámico". Y consideró esta aplicación "sumamente interesante, pues permitía entender por qué existimos, que los orígenes de la vida no fueron una coincidencia y que cabe la posibilidad de que se lleguen a seguir sus rastros".

La Teoría del Caos, o Teoría de los Sistemas Dinámicos No Lineales, arranca de sus investigaciones: "El caos posibilita la vida y la inteligencia. El cerebro ha sido seleccionado para volverse tan inestable que el menor efecto puede conducir a la formación de orden", señalaba.

Cuestionó la teoría del Big Bang sobre el origen del universo, que, para él, no se puede concebir como una explosión inicial, sino como resultado de la transformación de energía de gravitación en energía de materia. Dio las explicaciones físicas relativas a la aparición de las estructuras en que se organiza la materia viva, a las que denominó estructuras disipativas.

Prigogine ha contribuido significativamente a la comprensión de los procesos irreversibles. Los resultados de su trabajo sobre estructuras disipadoras han estimulado a muchos científicos en el mundo entero y pueden tener consecuencias profundas para nuestra comprensión de los sistemas biológicos.

Entre sus responsabilidades internacionales más recientes pueden resaltarse las funciones de consejero especial de la Unión Europea en Bruselas y la de ser miembro de la Comisión Mundial de Cultura y de Desarrollo de la Unesco.

Investido académico por el rey Juan Carlos I en el Monasterio de Yuste en el año 2000, tuvo una importante implicación en las actividades de la Academia Europea de Yuste. En el año 2001, Prigogine fue el encargado de dar la lección inaugural de los cursos de verano. También participó como jurado en la elección del Premio Carlos V, en 2002, que fue concedido al último mandatario de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov.

Ha sido investido catedrático honoris causa por 12 universidades, entre ellas la UNED, para cuya investidura visitó España en 1985.

Recibió galardones como la medalla de oro Svante Arrhenius de la Real Academia de las Ciencias de Suecia en 1969, la medalla Bourke de la Sociedad Química en 1972, la medalla Cothenius en 1975, la medalla Rumford en 1976 y el premio Nobel de Química en 1977, y fue miembro de la Real Academia de Ciencias de Bélgica, de la Academia de Ciencias de Nueva York, de la Academia Rumana y de la Sociedad de Ciencias de Upsala, entre otras.

Gran filósofo humanista, sus libros se han traducido a muchos idiomas; la mayoría tratan la termodinámica y los últimos pretenden unir ciencia y humanismo. De sus ensayos cabe destacar Introducción a la termodinámica de los procesos irreversibles, Las leyes del caos, El fin de las certidumbres y El nacimiento del tiempo.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de mayo de 2003