Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
JOSÉ MOURINHO | Entrenador del Oporto | FÚTBOL | Final de la Copa de la UEFA

"En defensa soy como Van Gaal y en ataque, como Robson"

Para triunfar se necesita siempre un poco de suerte. En el caso de José Mourinho, le vino hace 11 años, cuando ejercía de profesor de colegio y a alguien se le ocurrió darle el puesto de intérprete de Bobby Robson. Como asistente de Robson en el Sporting de Lisboa, el Oporto y el Barcelona durante cinco años, y de Louis van Gaal en el propio Barça durante tres más, participó en la conquista de diversos trofeos. Hace menos de tres años debutó como entrenador: Benfica, União de Leiria y Oporto. Cuando llegó al Oporto, en enero de 2002, prometió que en su segunda temporada ganaría la Liga portuguesa. Ya lo ha hecho, y con un margen de puntos casi insultante sobre el Benfica de José Antonio Camacho. Y está en la final de la Copa nacional y en la de la Copa de la UEFA, contra el Celtic de Glasgow. Con la posible excepción de Marcello Lippi, del Juventus, en el técnico más exitoso.

"He recibido buenas ofertas. Pero no quiero apresurarme. Me quedan 20 años de carrera"

Pregunta. ¿Qué aprendió de Robson y de Van Gaal?

Respuesta. Son diferentes. Eso me vino muy bien porque pude realmente ampliar mis conocimientos del fútbol con ellos. Su estilo de liderazgo es distinto. Robson es un líder nato. Un comunicador. No tiene necesidad de demostrar que es el jefe. Van Gaal no estaba tan cerca de los jugadores. Era más distante, más disciplinado, y con una personalidad muy fuerte.

P. ¿Qué modelo ha elegido usted?

R. Los dos me enseñaron mucho y he sacado un poco de cada uno. Yo creo que hay que tener reglas que se aplican igual a todos los jugadores. Pero también uno debe comprender que cada jugador tiene una personalidad diferente. Así que uno debe esforzarse para comprender cómo es cada uno para poder comunicarse con ellos de manera efectiva, para saber cómo presionarles, cómo quitarles presión, cómo explicarles las cosas bien.

P. Tácticamente, ¿eran diferentes Robson y Van Gaal?

R. Van Gaal tiene muy claro sus principios futbolísticos y, en consecuencia, trabaja siempre, semana tras semana, de la misma manera. Repite, repite y repite ciertos ejercicios. Quiere que los jugadores jueguen de manera automática desde la defensa hasta el ataque. Intenta conseguir que cada jugador sepa lo que tiene que hacer y cuándo a lo largo de un partido. A Robson le encantan los jugadores creativos. El da mucha más libertad a los jugadores. En los entrenamientos prefiere repetir maniobras puramente ofensivas, relacionadas directamente con el gol.

P. ¿Y qué prefiere usted?

R. A mí me gusta organizar la semana de la manera que lo hace Van Gaal. La espina dorsal de la semana claramente definida, repitiendo ejercicios que son cruciales para mi estilo de juego con el objetivo de que se vayan forjando ciertas costumbres en las mentes de los jugadores. Que piensen como equipo. En la defensa sigo más el modelo de Van Gaal. Pero en el ataque me inclino más por la filosofía de Robson, que le gusta dar libertad casi total a ciertos jugadores, a los dos o tres que te pueden resolver un partido, y alejarlos en cierta manera de las reglas que se exigen a los demás.

P. ¿Qué pensó cuando el Barcelona despidió a Van Gaal?

R. Me sentí muy decepcionado y triste. Van Gaal es un entrenador fantástico. ¡Fantástico! Merece entrenar al más alto nivel. ¡Al más alto¡ Y, además, como sabemos los pocos que realmente le conocemos, es una excelente persona. Lástima que la afición no lo viera así.

P. Prometió que ganaría el título portugués. ¿Cómo lo sabía?

R. Sabía quiénes eran los buenos jugadores jóvenes. Tenía un equipo de jugadores demasiado mayores, la mitad de ellos extranjeros. Logré convencer al presidente del Oporto de que me diera el dinero que necesitaba para cambiar el equipo y fichar a jóvenes. Sabiendo todo esto y teniendo fe en mis métodos, pensé que ganaríamos. Y ganamos, aunque, claro, en el fútbol nunca se sabe...

P. ¿Su punto más fuerte?

R. Jugadores que han estado conmigo dicen que siempre saben todo sobre sus rivales. Analizamos de manera minuciosa las debilidades y las virtudes de nuestros rivales y jugamos en función de eso. Mis jugadores dicen que eso lo agradecen mucho y consideran que salen al campo con ventaja.

P. ¿Permanecerá en el Oporto?

R. He tenido buenas ofertas económicas. El fútbol portugués no es rico. Pero Robson -sigo siempre en contacto con él- me ha recomendado que no tome una decisión ahora en función de factores económicos, sino de factores deportivos. Sólo tengo 40 años, me recordó Bobby. Tengo 20 de carrera por delante. No hay necesidad de apresurarse. Si me quedo, tal vez vuelva a ganar el campeonato el año que viene. Jugaremos en la Champions. Acumularé más experiencia. Todo eso me lo recordó Bobby. Tiene razón. Me quedaré.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de mayo de 2003