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Reportaje:EL CICLO FESTIVO ANDALUZ

La peregrinación del Rocío

Millones de peregrinos visitan la ermita del Rocío a lo largo del año. La adoración de la Virgen del Rocío, cuya imagen, según la tradición, se le apareció a un pastor de Almonte en el siglo XV mueve a los romeros en Pentecostés. Los peregrinos caminan a través de senderos desde la desembocadura del Guadalquivir hasta la ermita. Las hermandades se presentan a la Virgen. Hay misa y rosario de la aurora. El momento más intenso se produce el domingo por la noche cuando los almonteños saltan la verja para sacar a la Virgen. Al alba se inicia la procesión por la aldea. Y el lunes por la tarde las hermandades emprenden la vuelta a casa.

La escritora Eva Vaz opina que "el Rocío es anestesia". "No es religión, no es cultura. El Rocío es un espectáculo de folclor y vicio al que da vida una devoción tan desmesurada y fanática como inverosímil. El Sur no es el Rocío, ni Huelva es el Rocío, pero el Rocío sí retrata la idiosincrasia de muchos onubenses, que trabajan duro durante 47 semanas al año para dilapidarlo todo en una sola semana: el mejor queso y el mejor jamón en mi casa aunque yo tenga que llevar zurcidas las bragas", explica la escritora. "Ojalá la gente se movilizara para manifestaciones de otro tipo, como lo hace para el Rocío", añade. "El Rocío es un darle juerga al pueblo para que pase el rato", concluye Vaz.

José Pablo Vázquez, presidente del Colegio de Arquitectos de Huelva, comenta: "El Rocío consiste en una manifestación religiosa que yo no entiendo pero que es capaz de congregar cada año a un millón de personas en la aldea. Es una manifestación que une el hecho religioso con el fanatismo". "Yo llevé un año al Rocío a unos amigos extranjeros y no entendieron nada, pero les gustó. Admiro el espacio físico en el que está asentado el Rocío, junto al Parque Nacional de Doñana, patrimonio de la Humanidad. Respeto el Rocío", manifiesta el presidente del Colegio de Arquitectos de Huelva.

Este reportaje ha sido realizado con la colaboración de Tereixa Constenla y Alejandro Luque.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de mayo de 2003