Reportaje:

Una gitana para el Parlamento regional

Por primera vez una mujer calé se presenta como diputada autonómica, en el número 78 de la lista del PSOE

Si el Tío Carlos levantara la cabeza, estaría orgulloso de su hija, Pilar Heredia, la primera mujer gitana que se presenta en Madrid como candidata a diputada regional. Hace el número 78 de la lista del PSOE encabezada por Rafael Simancas. Un puesto de cola que hace muy difícil, casi imposible, que toque poder, ya que ahora los socialistas sólo tienen 39 parlamentarios en la Asamblea de Madrid. Pero ella no cree que el PSOE la esté utilizando para dar la imagen de que se preocupan por las minorías.

"Es verdad que es difícil que salga elegida, pero si he aceptado es porque detrás del ofrecimiento que me han hecho los socialistas hay un programa de atención a minorías. Yo no soy ningún monigote que se pueda manipular", asegura. Ella no lo dice, pero quizá tendría cabida en la Dirección General de Asuntos Gitanos que Simancas baraja crear si gana las elecciones del próximo 25 de mayo.

"Sólo el hecho de que una gitana esté en las listas como candidata a diputada es algo casi revolucionario"

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"Además, sólo el hecho de que una mujer gitana esté en las listas como candidata a parlamentaria sienta un gran precedente para mi pueblo. Esto es casi revolucionario porque nunca había sucedido en Madrid ni en toda España. Únicamente ha habido un diputado gitano, Juan de Dios Ramírez Heredia, pero mujeres, que yo sepa, ninguna", explica esta getafense de 38 años que se reconoce simpatizante del PSOE "desde siempre".

Hace un año creó la asociación de mujeres gitanas getafenses Yerbabuena y ahora está ya en política, fichada por el candidato socialista al Gobierno regional, Rafael Simancas, al que le gustó su ilusión y su compromiso. Un salto meteórico que ella explica con aquello de que "de casta le viene al galgo". El referente es su padre, José Heredia, el Tío Carlos, que tiene dedicada una plaza y un monumento cerca de la base aérea de Getafe. "Era un gitano de bien, que aconsejaba a su gente y luchaba por la integración de su pueblo. Prueba de ello es que el propio Ayuntamiento decidió homenajearle. Pero, además, era un hombre singular porque a mí, una hija entre seis varones, me llevaba a todas las manifestaciones y a las reuniones que mantenía como presidente del consejo asesor de Presencia Gitana", explica Heredia.

Su activismo se frenó al casarse, con 20 años, y marcharse a vivir con su marido a Aranjuez. Después vinieron sus cuatro hijos, que ahora tienen 16, 12, 11 y 8 años. "Me ocurrió lo que a muchas otras mujeres, payas y gitanas, que se casan y tienen hijos, y acaban dejando un poco de lado otras actividades sociales que llevaban hasta entonces. Pero yo siempre he tenido la inquietud de luchar por mi gente y, sobre todo, por la mujer gitana", afirma.

Considera que su pueblo sigue discriminado. "Hemos sido maltratados desde los Reyes Católicos, porque se nos sigue mirando con malos ojos. Estamos discriminados tanto en temas laborales como educativos y de vivienda", se queja. Para ella son los payos quienes primero deben mover ficha, "porque tienen la sartén por el mango".

Pero admite que también entre los gitanos hay malas costumbres que perjudican su integración. Una de ellas, extendida en los estratos sociales más bajos de esta etnia, es la de casar a las niñas en plena adolescencia, obligándolas a dejar la escuela. "Hay gitanos que parecen pensar que si acceden a una formación superior van a perder su identidad, pero ésa es una idea que hay que desterrar porque así no vamos a ningún lado", asegura.

"Hay cosas de nuestra cultura que son muy valiosas, como el respeto a nuestros mayores y el cuidado de nuestros niños. Nunca verás a un anciano gitano en un asilo. Aunque la casa de los hijos tenga 40 metros, siempre se le hará un hueco. Pero tenemos que concienciarnos de que la formación es básica para salir adelante; en el arte hay muchos referentes gitanos, el mayor de ellos Camarón, pero los necesitamos también en la abogacía, en la fontanería, en la medicina...", reflexiona. "Es verdad que a veces los gitanos somos pasivos, nos hemos acostumbrado a esperar a que nos den, en vez de reclamar, pero eso va a cambiar".

Para romper con el estereotipo del gitano alejado de la política como si ésta fuera la bicha, el 28 de abril Heredia participará en Getafe en un mitín del PSOE dirigido "a todos los gitanos de la Comunidad (unos 50.000) para acercarlos al partido". El 6 de mayo se celebrará otro en Aranjuez. "Van dirigidos de forma especial a los gitanos, pero queremos que también vayan payos, porque estamos en el mismo barco", dice la primera romaní metida en la vorágine electoral.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 04 de abril de 2003.

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