Barrionuevo y Vera entran en la cárcel arropados por toda la cúpula del PSOE

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"¿Es esta la fotografía que buscaban desde hace años algunos políticos?

Aquí está, ya la tienen. Y no de dos hombres, la tienen de tres", comentó

Felipe González cuando la puerta de la cárcel se cerró tras Barrionuevo y

Vera. Toda la ejecutiva socialista, encabezada por Joaquín Almunia y José

Borrell, los líderes autonómicos y destacadas figuras del partido, como

Alfonso Guerra, estuvieron a la puerta de la prisión, mientras González

abrazaba a Barrionuevo y Vera antes de que éstos cruzaran el umbral de la

cárcel. Hubo también alguna ausencia significativa, como la del último

ministro del Interior con el PSOE, Juan Alberto Belloch. Previamente, ante

unos 7.000 simpatizantes socialistas que lanzaban gritos de "libertad" e

"inocentes", Almunia aseguró que el PSOE seguirá luchando por la libertad

de los encarcelados y porque "España tenga un futuro de paz y no de

rencor". En el recorrido desde el estrado donde hablaron Barrionuevo y

Almunia hasta la prisión, los condenados y los dirigentes socialistas

tuvieron que atravesar una compacta multitud que pugnaba por estrecharles

las manos y lanzaban gritos de apoyo. Vera y Barrionuevo realizaron un

último intento para evitar el ingreso en prisión con la presentación de un

recurso de súplica, que el Supremo acordó no estudiar hasta la próxima

semana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0026, 26 de febrero de 2003.