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La universidad sigue diciendo No a la guerra

Tras el éxito de las manifestaciones contra la guerra en Irak que tuvieron lugar en toda España el pasado sábado, 15 de febrero, la universidades continúan manifestando su rechazo a un conflicto que parece inevitable.

Una de las última universidades que se ha pronunciado ha sido la Carlos III de Madrid que, en un manifiesto, asegura que "la paz y la seguridad de cualquier país, región, y del conjunto del planeta, sólo pueden lograrse mediante políticas concertadas que aseguren el diálogo, la participación, la satisfacción de las necesidades básicas de las poblaciones, el desarme global y la justicia social".

El Consejo de Gobierno de la universidad declara su posición "a favor de mecanismos de paz para afrontar los problemas de la comunidad internacional y contra una posible acción de guerra en Irak".

En el manifiesto, la Universidad Carlos III termina condenando la guerra en cuanto que "viola gravisimamente la legalidad internacional" y rechaza "firmemente la idea de guerra preventiva en cuanto contradictoria con el espíritu de Naciones Unidas".

Por su parte, el Claustro de la Universidad Pablo de Olavide ha hecho pública una declaración en la que aseguran que la guerra contra Irak recaerá fundamentalmente en la población civil, por lo que no puede "permanecer callados ante una tragedia humana de incalculables consecuencias". El Claustro considera que la llamada guerra preventiva no es sino "un duro ataque la convivencia internacional, ocultando toda una serie de oscuros intereses, que van más allá de la lucha contra el terrorismo".

Por todo esto, el Claustro de la UPO se declara contrario a la guerra contra Irak y anuncia que apoyará decididamente cualquier iniciativa social encaminada a ese fin.

Por su parte, el claustro de la Universidad de Cádiz también se ha pronunciado contra la intervención militar en Irak. en un comunicado, se afirma que "las armas nucleares, químicas y bacteriológicas nunca serán instrumentos para alcanzar la paz o la seguridad, sino artefactos con capacidad para destruir todo el planeta. Su completa eliminación es una aspiración de la humanidad que no se ve correspondida por los estados que todavía tienen inmensos arsenales de algunas de estas armas". "Naciones Unidas -continúa la UCA- no ha de ser un instrumento al servicio de algunos países hegemónicos, sino un foro de debate y de concertación de compromisos para actuar sobre problemas de alcance universal". "Desde las universidades nos comprometemos también a identificar aquellas actividades que promuevan la educación para la paz, así como la investigación que promueva la cultura de la paz y el desarme", concluye.

La Universidad de Córdoba, por medio de su Consejo de Gobierno, ha señalado en un comunicado que "entre las formas de guerras más injustas están las acciones terroristas que tanto daño hacen a la libertad de las personas y al derecho a la vida. Por ello, queremos expresar nuestra máxima solidaridad con las personas que sufren el acoso de la violencia terrorista y con aquellos partidos políticos que hacen bandera de la lucha por la paz, la convivencia armónica de los pueblos y el respeto al derecho inalienable a la vida".

Con estos documentos, las universidades Carlos III de Madrid, Olavide, Cádiz y Córdoba se suman a una postura cada vez más mayoritaria dentro de la universidad española.

Las universidades catalanas y valencianas expresaron la semana pasada, conjuntamente, su rechazo a la guerra contra Irak en sendos manifiestos e, igualmente, se han sucedido las manifestaciones en contra por parte de los equipos de gobierno de las universidades Pompeu Fabra ,Jaume I , Sevilla , Pública de Navarra , Córdoba y Santiago de Compostela . A estas declaraciones hay que sumar el manifiesto "A favor de la paz y contrala guerra en Irak" que, poco a poco, están firmando los rectores de las universidades y al que se ha suscrito el Consejo de Dirección de la Universidad de Extremadura .

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de febrero de 2003