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Reportaje:

Un 'nuevo Suñer' en Avidesa

Nestlé cede la fábrica de helados de Alzira a su director para producir marcas para terceros

Guillermo Lamsfus, un ejecutivo vasco de 55 años y director de la fábrica de helados de la Compañía Avidesa en Alzira (Valencia) desde 1991, está llamado a emular a Luis Suñer, el industrial valenciano que levantó un imperio sobre una empresa de cartonajes y una granja avícola y fue conocido en toda España cuando fue secuestrado por ETA en 1981.

La multinacional suiza Nestlé, propietaria de la fábrica de helados de Alzira desde 1993, anunció el lunes la tranferencia de su filial a Lamsfus, el primer ejecutivo de Compañía Avidesa, quien se presentó ante los 325 trabajadores vinculados a la plantilla de fabricación y almacenamiento de la planta como "único socio" de la nueva empresa Ice Cream Factory Co Maker.

Nestlé garantiza el negocio de la nueva empresa durante los próximos seis años a través de importantes compromisos de compra; mantiene en su plantilla al centenar de trabajadores de la división comercial de Avidesa; y, por el momento, aparece en el registro como socio único de la nueva sociedad con denominación inglesa.

"Una estrategia genial", comenta un conocido empresario valenciano del sector. "Nestlé se desvincula de una plantilla mayor e incómoda y permite al nuevo gestor ampliar su horizonte de ventas".

La nueva sociedad, efectivamente, se especializará en la producción de marcas blancas para terceros y grandes distribuidoras. Y todo ello a las órdenes de un ejecutivo muy considerado por la plantilla, el nuevo Suñer, que anunció el lunes una inversión de 7,2 millones de euros para remozar una maquinaria obsoleta.

Avidesa (Avícola y Derivados, SA) fue fundada en 1956 por el industrial Luis Suñer, propietario de una pujante empresa de cartonajes. Antes de una década, la empresa incorporó bajo la misma marca la fabricación de helados. El negocio creció. En 1978, Luis Suñer fue el contribuyente que mayores ingresos declaró a Hacienda, 400 millones de las pesetas de entonces. El industrial se convirtió en una institución en Alzira. Hasta el estadio de fútbol de la localidad lleva su nombre.

En 1981, cuando contaba 71 años, permaneció tres meses secuestrado por ETA, un largo cautiverio que sacudió a la opinión pública. Suñer nunca recuperó el aliento y fue relegado a cargos honoríficos en su imperio hasta su muerte en agosto de 1990.

Apenas un mes después, Avidesa salió a Bolsa. El volumen del negocio y las dificultades de financiación aconsejaron la operación, diseñada por Mercapital.

La aproximación de Avidesa a Miko, una marca de la empresa vasca Conelsa, propiedad del BBV, derivó en la compra de la empresa valenciana. Conelsa, apoyada por el banco vasco, asumió el control de Avidesa a través de una oferta pública de adquisición de acciones (OPA). Guillermo Lamsfus, director de Conelsa, fue destinado a Alzira en 1991 para reflotar la factoría de Avidesa y dirige la fábrica desde entonces.

Apenas tres años después, la multinacional suiza Nestlé compró la fábrica y mantuvo a Lamsfus al frente. Pero Nestlé apenas se ha preocupado por impulsar la planta.

Compañía Avidesa facturó 167,3 millones de euros en 2001 y logró un beneficio neto de 8,1 millones. Pero los resultados incluyen la comercialización de productos fabricados en otras plantas de Nestlé.

Lamsfus, en un tono eufórico, aseguró a la plantilla el lunes que la nueva empresa "nace con grandes expectativas"; grandes posibilidades para la exportación a través de "importantes contactos europeos"; y la "mejora de las instalaciones" para producir marcas blancas. Pero evitó precisar el coste de la transferencia.

Los trabajadores que siguieron su discurso apuntaron el talante "negociador y correcto" de Lasmfus. Otros subrayaron: "Inspira confianza". Tal vez alguno pensó en un nuevo Suñer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de febrero de 2003