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Reportaje:Internacional | FÚTBOL

La cara de Ronaldinho

El brasileño del París-Saint Germain aduce un problema maxilo-facial para justificar su regreso de las vacaciones con cinco días de retraso

Ronaldinho (Porto Alegre, Brasil, 1980) se ha adherido sin contemplaciones a las manías de las estrellas brasileñas y estas Navidades se ha dado al vicio. Se tomó más vacaciones que sus compañeros del París-Saint Germain y llegó con cinco días de retraso. Una falta de disciplina ya vista en España con Romario, quien mantiene el récord al incorporarse 23 días tarde en el verano de 1994, o con Ronaldo, cuatro años después. Y, como siempre, todo termina en una sanción. Los responsables del equipo francés han decidido multarle económicamente con una cantidad que todavía no ha trascendido.

Nadie del club se cree las disculpas expuestas por el jugador. Ronaldinho adujo que tuvo que acudir a un cirujano maxilofacial para examinar una posible operación de mandíbula. Sin embargo, sus dirigentes consideran que su problema dental no presenta gravedad. Pero más allá del posible malentendido médico, Ronaldi-nho esconde un malestar profundo con su técnico, Luis Fernández, y con el resto de sus compañeros. Antes de viajar a su país, ya amenazó con llegar tarde si Fernández no abandonaba la dirección del equipo.

No le hace ni pizca de gracia jugar de segunda punta. Prefiere ser el enganche con la delantera

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La relación de Ronaldinho con el ex entrenador del Athletic de Bilbao se ha deteriorado inexorablemente desde el inicio de este curso. El brasileño volvió de la Copa del Mundo de Corea y Japón con otro rango: ya no era un prototipo, sino una realidad. Así, no le hacía ni pizca de gracia jugar como segunda punta, posición en la que el de Tarifa le sitúa, y comenzó el lío. Él prefiere ser el enganche con la delantera. La mecha se encendió y la deflagración se sintió el pasado noviembre, en una eliminatoria de la Copa de la UEFA contra el Boavista. Fernández quiso sustituirle, pero, tras su rabieta, el sacrificado fue Cardetti. A partir de ahí, cada declaración tenía su correspondiente contestación. "A Luis Fernández parece que le molesta que yo sea feliz", apuntaba Ronaldinho. "Debe dedicarse al ciento por ciento al PSG. No se entiende con sus compañeros y eso se puede ver reflejado en su juego", contestaba Fernández.

Además de la sanción pecuniaria, el técnico le ha preparado un plan específico para que recupere la forma. Eso sí, lo primero ha sido no incluirle en la lista de convocados para los próximos tres encuentros del PSG, uno de ellos ya jugado.

Desde que fuera elegido por la FIFA el quinto mejor del mundial, Ronaldinho se situó como un rayo en el escaparate del mercado de fichajes. Canal + Francia, accionista mayoritario del club, quiso venderle a pesar de la oposición de la directiva. Una forma rápida y simple de sanear unas cuentas en números rojos. Los rumores le situaban en el Manchester United o el Juventus y las cifras rondaban los 40 millones de euros. Muy lejos de los cuatro que pagó el club parisiense por su pase. La reacción no se hizo esperar y Fernández blandió la espada de la afición afirmando que no concebía al equipo sin Ronaldinho.

Al final, nadie se movió. Quizá los responsables de Canal + cambiaron de opinión cuando les anunciaron que pensaban vender unas 100.000 camisetas del jugador o que se multiplicaría el número de abonados. De momento, nadie ha salido ganando.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de enero de 2003