Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Acesa y Áurea crean Abertis, el nuevo gigante de las autopistas con sede en Barcelona

Fainé, director de La Caixa, se perfila como presidente, con Alemany de consejero delegado

El 69% de la red de autopistas de España estará a partir del próximo 1 de enero en manos de un único grupo, Abertis Infraestructuras, fruto de la absorción de la concesionaria de Dragados, Áurea, por el holding de infraestructuras de La Caixa, Acesa. Salvador Alemany será el consejero delegado del nuevo grupo, con sede social y fiscal en Barcelona. Isidre Fainé se perfila como presidente. Tras siete meses de negociaciones, los consejos de administración de ambas empresas dieron ayer por fin luz verde a una operación que afecta a un total de 85.000 accionistas.

MÁS INFORMACIÓN

El reparto accionarial del nuevo grupo incluye una reducción significativa del peso de los socios minoritarios de Áurea. Las entidades financieras Bancaja, Unicaja, CAM y Caja Murcia controlan conjuntamente un 26,3% en Áurea. En la nueva Abertis -que tendrá a La Caixa como primer accionista, con un 20,1% del capital, y a Dragados como segundo, con un 11,3%-, recortarán su participación a un 8,1%. Cuando la fusión se anunció, por sorpresa, a finales de mayo de este año, la participación de las cajas sumaba un 9,5%; de forma que la operación ha enconado uno de los problemas iniciales, que era la baja participación de los minoritarios de Aúrea. Fuentes financieras no descartaban ayer en Valencia la sindicación de acciones de los minoritarios de Áurea para optimizar su participación, informa Rosa Biot.

Los movimientos accionariales en Acesa durante los últimos meses explican el reparto definitivo. La Caixa ha reducido su participación en Acesa, pero en ella han ganado peso tanto Caixa Catalunya, que se convierte en el tercer accionista de Abertis con un 5,7%, como Autostrade, que tendrá un 5%, y la portuguesa Brisa, que, tras irrumpir en Acesa, controlará un 4% de la sociedad. Las pequeñas cajas catalanas también aumentan su parte respecto a mayo, de un 4,9% a un 5,6%.

Los meses de retraso que arrastraba la fusión han sido un rompecabezas negociador con una imagen por componer: que los socios de Áurea -que vale menos de la mitad que Acesa (propietaria ya del 98% de Iberpistas)- no se sintieran incómodos en el grupo.

"La negociación ha sido lenta pero profunda, y en ella ha predominado el espíritu constructivo", señaló ayer Isidre Fainé, director general de La Caixa, presidente de Acesa, previsiblemente presidente del nuevo grupo e impulsor del desenlace de una operación que en el otro lado de la mesa tenía a Florentino Pérez (ACS controla Dragados). Continuará haciendo tándem con Salvador Alemany, director general de Acesa y designado ya consejero delegado del nuevo gigante español de las autopistas, que en Bolsa vale 5.355 millones de euros y que suma 1.161 millones de ingresos.

Mayoría reforzada

El equilibrio que más destaca en la operación atada ayer -y que deberá culminar, en torno al próximo mes de marzo, en la celebración de las Juntas Generales de esta "fusión entre iguales"- es el pacto por el que la toma de decisiones "estratégicas" requerirá el voto favorable de más de dos tercios de los consejeros.

El Consejo de Administración de Abertis contará, en principio, con 20 miembros: 12 los pondrá Acesa, a los que se sumará Alemany como primer ejecutivo. Áurea tendrá siete. Los consejeros serán nombrados "de común acuerdo" por ambas sociedades.Habrá paridad entre Acesa y Áurea en la Comisión Ejecutiva de seis miembros. Pero un séptimo, Alemany, inclina la balanza hacia Acesa.

La sede social y fiscal del grupo estará, como La Caixa subrayó desde el primer momento, en Barcelona, lo que había sembrado cierto malestar en Valencia. Ayer se anunció la ubicación de alguna unidad corporativa de Abertis en Madrid. Las sedes de las filiales se mantendrán donde estén en la actualidad.

Estas cuestiones son sensibles porque la operación se produce en un marco de recelo al poder creciente de la cartera industrial de La Caixa, que supera con creces la de los dos grandes bancos españoles y que por ahora sólo ha tropezado en el campo inmobiliario, donde Colonial se ha acercado sin éxito a Bami-Metrovacesa. Se da la circunstancia de que Pérez, desatascador del pacto de mayo, preside el Real Madrid, mientras Alemany es vicepresidente del Barça.

El canje de la discordia

La relación de canje pactada por La Caixa y ACS fue de 2,06 acciones de Acesa por cada acción de Áurea, una proporción que no convencía a los socios de la concesionaria de Dragados. La relación de canje pactada finalmente (93 acesas por 43 áureas, lo que supone 2,16 acesas por cada áurea) significaría una mejora del 4,8% sobre la pactada hace siete meses.

Pero las empresas fusionadas insisten en que la proporción real no varía, porque Acesa acaba de ampliar capital y su número de acciones ha aumentado un 5%, una operación que supuso una acción nueva por 20 antiguas. Además, antes de que se materialice la fusión, los accionistas de Áurea recibirán un dividendo extraordinario de un euro por acción, hecho que ayer subrayaban como positivo fuentes del accionariado de Áurea. El comunicado difundido ayer por Acesa y por Áurea indica que ambas deberán acordar un dividendo complementario del ejercicio 2002 que "en todo caso habrá de mantener la proporción de la relación de canje y tener efecto neutro sobre ésta".

La Bolsa saludó la creación del nuevo gigante de las autopistas, al que en Europa sólo adelantan Autostrade y ASF, en una operación asesorada por Merrill Lynch y Morgan Stanley. "Cuando la inversión pública cae mientras crece la demanda de transporte, es importante crear un gran proyecto europeo privado", dijo Fainé. Los títulos de Áurea subieron un 4,96% y cerraron a 23,9 euros. Los de Acesa aumentaron su valor un 4,02% y cerraron a 11,65 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de diciembre de 2002