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Nuevo tramo de la autovía de Lleida, con 6 meses de retraso

El Ministerio de Fomento pondrá en servicio el jueves, con seis meses de retraso sobre sus previsiones, los primeros cinco kilómetros del último tramo pendiente de la autovía entre Lleida y Barcelona. Las obras de construcción de esta carretera, iniciadas a finales de la década de 1980 durante el mandato socialista, acumulan más de 11 años de demoras y un dramático historial de accidentes mortales.

El ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, asistirá a la entrada en funcionamiento del polémico tramo entre las localidades de Cervera y Sant Pere dels Arquells (Segarra). El Gobierno no quiere que se hable de inauguración, sino de un adelanto en la apertura de cinco de los 21,8 kilómetros de vía pendientes de construcción. Hace un año y medio Álvarez-Cascos anunció que los tres primeros kilómetros, entre la variante de Cervera y Vergós, estarían en servicio la pasada primavera para aliviar los problemas de tráfico de los accesos a Cervera. Pese a las promesas, Fomento no pudo cumplir sus propias previsiones y pospuso sucesivamente el acto, que finalmente tendrá lugar el jueves.

Primero alegó que las obras se habían retrasado por las heladas y los problemas técnicos relacionados con el paso por la zona de un gaseoducto, una vía férrea y líneas eléctricas. Entonces los responsables de la vía se comprometieron a inaugurar dos kilómetros más a finales de septiembre, pero hasta la fecha no han podido cumplir lo prometido a pesar de que en apariencia las obras hace tiempo que estaban finalizadas.

Fuentes de la Administración central han explicado que si no se ha abierto el tramo Cervera-Sant Pere dels Arquells antes ha sido "por razones de seguridad". El diputado leridano y presidente de la Comisión de Peticiones del Congreso, José Ignacio Llorens, culpó ayer a los socialistas de los retrasos que acumula la carretera y negó que el PP haya incumplido promesas. "No puede considerarse un retraso, sino que más bien debería hablarse de un adelanto, ya que el plazo de ejecución de la obra finalizará a principios del 2004 y la empresa adjudicataria no tiene obligación de entregarla por tramos", señaló Llorens.

Los nuevos cinco kilómetros de carretera descongestionarán notablemente el intenso tráfico que confluye en la variante de Cervera procedente de la N-II y del Eix Transversal. La ronda de circunvalación de Cervera, en servicio desde hace casi dos años, finaliza en una complicada rotonda en la que se producen numerosos accidentes. Desde este punto hasta la conexión con la N-II los vehículos circulaban provisionalmente por una carretera local con muchas curvas y una pendiente pronunciada muy peligrosa, sobre todo, para los vehículos pesados. En la actualidad se trabaja en el resto del tramo inacabado, de 16 kilómetros, entre esta ciudad y Santa Maria del Camí (Anoia).

No obstante, el nuevo tramo no resolverá los problemas de tráfico de la N-II hasta que se complete toda la autovía entre Lleida y Barcelona, conocida también como la carretera de la vergüenza. Su estado actual, con un solo carril por sentido y numerosas curvas que impiden adelantar, supone un peligro y provoca retenciones a todas horas, especialmente los fines de semana y en los periodos de vacaciones. Desde el inicio de las obras, han muerto por accidente en esta carretera más de un centenar de automovilistas. Los familiares de algunas de las víctimas presentaron el año pasado una denuncia contra Fomento por un presunto delito de negligencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de diciembre de 2002