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Una excavadora provoca un escape de gas en el centro de El Pardo

El combustible salió durante una hora, y la policía cortó el tráfico

Los vecinos del barrio madrileño de El Pardo se llevaron ayer un gran susto. La rotura de una tubería de gas en pleno centro del barrio por una excavadora provocó un escape que duró aproximadamente una hora. El ruido y el fuerte olor alertaron a los habitantes de la plaza del Caudillo y calles adyacentes, que se encerraron en sus casas y taponaron puertas y ventanas. Los operarios de Gas Natural tardaron más de cinco horas en restablecer el suministro en los edificios afectados por el corte.

El ruido y el olor a gas fue lo que más asustó ayer a los vecinos de El Pardo. El intenso zumbido del combustible escapando de la tubería en el centro de El Pardo, en la plaza del Caudillo y los alrededores, hizo que las calles del barrio se quedaran vacías durante más de una hora.

Alrededor de la una de la tarde, una excavadora que trabajaba en las obras de rehabilitación del pavimento de la plaza provocó la rotura de una tubería de unos 30 centímetros de diámetro, la canalización que transporta el combustible de la empresa Gas Natural y que da servicio a este barrio de Madrid.

Fuerte olor

La gran pala excavadora, encargada de levantar las losetas de piedra de la vía pública, abrió una gran grieta en el conducto, lo que originó que el gas se escapara libremente. Los vecinos comenzaron, entonces, a sentir un fuerte olor a gas, y la policía precintó la plaza, donde se ubican varios restaurantes y viviendas particulares.

Fuentes de Gas Natural explicaron ayer que el "pinzamiento que había sufrido la tubería fue muy complicado" de reparar. Sin embargo, estas fuentes precisan que "se activaron todos los protocolos de seguridad, por lo que el gas se escapó durante muy poco tiempo".

La empresa explicó que los bomberos del Ayuntamiento y la Policía Municipal se personaron en el lugar del accidente rápidamente, "en previsión de cualquier complicación".

Tres operarios de Gas Natural estuvieron trabajando más de cinco horas ayer para reparar la avería, que afectó a los números 1 y 2 de la plaza y dejó sin suministro a sus vecinos. "Teníamos miedo de que una chispa provocase una explosión. El olor era insoportable, casi no se podía respirar", explica Alfonso García, uno de los residentes en la zona afectada.

"El problema fue que nadie entregó a los operarios de las obras de reforma un plano con las tuberías de gas", cree Alfonso. "La policía tuvo que desviar el tráfico de entrada al barrio por la carretera de Colmenar y el servicio de autobuses con Madrid estuvo interrumpido durante una hora, porque la parada está en la plaza", continúa este vecino.

"Lo peor fue el ruido y el olor a gas. Cuando se produjo el escape, todos los vecinos salieron corriendo hacia sus casas y cerraron las ventanas para evitar que el combustible entrara en sus domicilios. Aunque no fue necesario desalojar a nadie", precisó otro de los vecinos, testigo del accidente. Fuentes de Gas Natural no supieron precisar ayer qué cantidad de gas se escapó durante el accidente.

"Podría haber sido una desgracia", coincidían ayer todos los vecinos.

'Pinchazos' en la calle

En los últimos dos años, los pinchazos causados por la maquinaria de las obras han provocado cinco grandes escapes de gas en la región. El último de ellos se produjo el pasado 5 de noviembre cuando los alumnos del colegio Fontarrón, en el distrito de Moratalaz tuvieron que ser desalojados por la rotura de una tubería de gas en las inmediaciones del centro. La avería se produjo en la calle de Arroyo Fontarrón cuando los operarios que trabajaban en la ampliación de la salida de la calle a la carretera de Valencia rompieron por accidente una tubería.Hace dos años, y en sólo tres meses, se produjeron tres accidentes idénticos en los que fueron desalojadas 400 familias en Alcobendas, 50 en el distrito de Vallecas y 1.000 personas se quedaron sin luz y sin gas en Majadahonda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de diciembre de 2002

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