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Máxima tensión en el Atlético

Jesús Gil, presidente, y Futre, director deportivo, se cruzan duras acusaciones por los fichajes

Paulo Futre, director deportivo del Atlético de Madrid, y Jesús Gil, presidente de la entidad, dieron ayer otra muestra más de sus pésimas relaciones con un durísimo cruce de declaraciones en Radio Marca. El portugués llegó a afirmar: "Sólo me quedo por la afición. Veo cosas que no me gustan y me cabreo", mientras Gil le advirtió que no se colgase "medallas que le corresponden a otro".

La crispación entre la familia Gil, propietaria del Atlético, y Paulo Futre, el director deportivo del club, vivió ayer otro amargo episodio, el último de este largo enfrentamiento, larvado los seis últimos meses. Futre y Jesús Gil mantuvieron un duro cruce de declaraciones en Radio Marca en lo que empezó como una agría discusión sobre los fichajes de la entidad y acabó con acusaciones directas y descalificaciones.

Futre y la familia Gil mantenían un silencio espeso sobre sus malas relaciones que ayer rompió el portugués por unas declaraciones previas del patriarca del clan en las que aseguraba que los fichajes "de futuro" eran obra suya, en relación a las contrataciones de Luis García, Jorge y Esteban, y que Futre "no los quería".

La discusión entre los dos fue subiendo de tono y tras afirmar un dolido portugués: "Si por mí fuera ya no estaría aquí, pero me quedo por la afición y por la gente del club", el presidente Jesús Gil fue requerido por la emisora y amenazó a Futre: "Quieres que entre de lleno en el tema o me callo. Si empiezo a hablar terminamos mal. Colgarse las medallas que son mérito de otros, lo justo. Y demagogia, menos".

Futre explicó que sus prioridades eran Riquelme -ahora en el Barça-, Ibagaza, del Mallorca, y Kily González, del Valencia. Sobre las negociaciones con este último llegó a preguntarse en alto: "¿Qué pasó con Kily, que ya estaba hecho con el Valencia?". En principio Luis García iba a ser utilizado como moneda de cambio por el medio argentino. Los propietarios del club paralizaron esa maniobra dejando a su director deportivo al descubierto en el último momento.

Futre también se lamentó de que sus relaciones con los tres jugadores citados por Gil, Esteban, Luis García y Jorge, se puedan ver ahora deterioradas.

Pero las desavenencias por las contrataciones no son más que un aspecto de la mala relación entre el director deportivo y la familia Gil. Desde el club se filtró a diversos medios en las últimas semanas que el portugués pudo haberse llevado dinero de la caja del club. Por eso Gil afirmó,en las mismas declaraciones en las que recordaba que el director deportivo no quería a Jorge, Esteban y Luis García, que Futre había puesto "700.000 euros en el club".

Paulo Futre, que ayer mantuvo una prolongada reunión con sus colaboradores (Abel Resino y Manolo Sánchez, entre otros) hasta cerca de las once de la noche, tiene tres años más de contrato con la entidad del Manzanares. La intención del portugués, según gente de su entorno es permanecer en el club al menos hasta el próximo mes de agosto.

Las intenciones de Jesús Gil, al menos a corto plazo, tampoco son la de despedir al portugués. Aunque el presidente del Atlético acabó la conversación telefónica a través de la emisora visiblemente airado y a modo de despedida afirmó: "Yo no estoy para chismes y tonterías, tengo temas más serios que atender que discutir con Paulo Futre". Más tarde, Gil calificó el incidente de "intrascendente".

El director deportivo ya estuvo a punto de dimitir en febrero tras enterarse "por la prensa" de las gestiones de Miguel Ángel Gil para fichar al alemán Stefan Effenberg, que no se llevó a cabo. Entonces, el portugués aseguró que se quedaba en su puesto "por la gente que depende de mí". Las relaciones con la familia Gil han sido muy tirantes desde aquel episodio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de octubre de 2002