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Crónica:FÚTBOL | Pleno español en la Copa de la UEFA

Los reservas del Betis no dan la talla

¡Qué sopor! ¡Qué aburrimiento! ¡Qué fácil lo tuvieron ayer los suplentes del Betis para, sin hacer méritos con los que pedir un hueco en el equipo titular de Víctor Fernández, rematar la faena de la primera eliminatoria de la Copa de la UEFA ante el modestísimo Zimbru moldavo!

Ante un rival que sólo destaca por lo rústico de su planteamiento táctico, con cinco defensas, líbero incluido; el Betis se impuso con facilidad tras apretar un poco el acelerador en la primera media hora de partido. Sólo la seguridad defensiva de los centrales titulares del equipo sevillano, Juanito y Arzu, y las ganas de Fernando, Tais y Casas llamaron la atención de la afición que, exultante con el arranque de temporada de su equipo, llenó las tres cuartas partes del estadio ante una cita sin mayor aliciente.

BETIS 2| ZIMBRU 1

Betis: Gaspercic; Tais, Juanito, Arzu, Mingo; Varela (Cañas, m. 46), Ito, Benjamín (Calado, m. 64), César; Fernando y Gastón Casas (Joao Tomás, m. 76). Zimbru: Multescu; Olexici, Pusca, Rusnac (Boicenco, m. 80), Rohat, Alexa; Dinu, Gvazana (Frunza, m. 73), Cebotari (Mochulyan, m. 84), Bastina, Shishelov. Goles: 1-0. M. 23. Tais resuelve en el área un barullo tras un centro de Fernando. 2-0. M. 29. Fernando centra para que Casas remate a gol. 2-1. M. 31. Penalti que transforma Cebotari. Árbitro: Eric Blareau. Amonestó a Mingo y Rusnac. Unos 30.000 espectadores en el Manuel Ruiz de Lopera.

Tais en el minuto 23 y Casas en el 29 resolvieron con gol dos buenos pases al área de Fernando y pusieron en evidencia la cándidez defensiva de los moldavos. Tras acercarse tímidamente al área de Gaspercic en un par de contraataques, al tercero Mingo rebañó de los pies de Gvazava el balón y el árbitro belga se inventó un penalti que transformó en gol Cebotari para salvar la honrilla de su equipo. La segunda parte, con todo sentenciado y con los cambios, no dio para nada destacado, excepto dos clamorosos fallos de César y Casas que salvaron del ridículo al portero visitante.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de octubre de 2002