Reportaje:

Nuestro archivo americano

Un fabuloso depósito, excavado bajo 200 metros de granito, atesora en Utah millones de documentos microfilmados por los mormones en España

Millones y millones de documentos, archivos enteros -públicos y privados-, han sido microfilmados en España por expertos mormones o, por decirlo con entera propiedad, por especialistas pertenecientes a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Son documentos con algún interés genealógico, que los mormones atesoran en un fabuloso depósito, a prueba de 'desastres naturales y humanos', excavado bajo 200 metros de 'granito sólido', junto a la ciudad de Salt Lake City, en el Estado norteamericano de Utah.

Documentos que dan fe de nacimientos, bodas y defunciones, escrituras notariales, registros de alistamientos, padrones municipales: todo eso y más, mucho más, interesa a la Sociedad Genealógica de Utah (SGU), creada en 1894 con el propósito de preservar cualquier documento que aporte luz a la llamada historia familiar. Instituciones públicas y privadas, laicas y religiosas, han firmado acuerdos con la SGU y han autorizado la microfilmación, total o parcial, de sus fondos. La última, el Ayuntamiento de Girona, que ha tardado casi diez años en decidirse. Vencidas las lógicas suspicacias acerca del verdadero interés de los mormones, descartadas posibles 'derivaciones perversas', en octubre de 2000 se firmó finalmente el convenio y, desde hace unos meses, una especialista en microfilmación de la SGU ha instalado allá su maquinaria y sus enseres. 'Al final te das cuenta de que somos un país pobre', señala el director del archivo, Joan Boadas. Y de que, establecidas las 'debidas cautelas' -como la que impide a la SGU ceder o vender copias a terceros sin la expresa autorización del Ayuntamiento-, la propuesta de los mormones podría tener algún efecto benéfico.

El microfilme tiene un doble efecto: facilita la consulta y permite contar con una copia de seguridad
El archivo reunido por los mormones en Utah es una referencia mundial para la investigación genealógica

La reproducción de un documento en microfilme tiene, cuando menos, un doble efecto: por una parte, facilita y hace más segura su consulta; por otra, permite contar con una copia de seguridad en previsión de eventuales pérdidas, sea por robo, negligencia o desastre, natural o provocado. Pero todo ello tiene un precio, y es precisamente en este punto donde mejor se justifica la intervención de los mormones: atenazados casi siempre por la estrechez presupuestaria, a la mayoría de los archivos les va de perlas que alguien asuma los elevados costes de la inevitable y necesaria microfilmación. Así las cosas, los acuerdos se establecen en términos de gran simplicidad: la SGU asume el coste íntegro de la microfilmación, que realiza con personal y equipos propios, y el archivo al que pertenecen los fondos recibe a cambio una copia. Si quiere más, podrá obtenerlas a precio de coste y pagando, además, los gastos de transporte y los de tramitación aduanera. Porque esas copias adicionales tendrá que pedirlas a la sede central de la SGU, radicada en Salt Lake City, donde se revelan primero y se conservan después los rollos de negativo originales.

También puede darse el caso al revés: que habiendo microfilmado un archivo sus fondos, sean los mormones los que únicamente adquieran una copia. Así ha ocurrido en el Archivo Diocesano de Barcelona, y de ello se jacta su responsable, el canónigo Josep Maria Martí Bonet, que tras un breve recorrido por sus impolutas dependencias y ante los contenedores de sus copias en microfilme -con más de 15 millones de fotogramas-, anuncia: 'Y de todo existen dos copias, una en Suiza y otra en Estados Unidos'. 'Hay que ser previsor', enfatiza el canónigo, que evita -u olvida- mencionar que la copia y el depósito americano se han realizado previo acuerdo con los mormones, como señala Jesús Sánchez, uno de los responsables de la SGU en España.

El interés de la Sociedad Genealógica de Utah por los archivos españoles no es nueva. De hecho, las primeras microfilmaciones datan de 1975 y hasta el momento ha firmado acuerdos con 126 archivos o depósitos documentales, en los que ha obtenido alrededor de 35.000 rollos de microfilme en formatos de 35 y 16 milímetros. Cada rollo de 35 milímetros incluye 1.000 fotogramas y los de 16 milímetros alcanzan los 3.000, lo que da idea del descomunal volumen de la documentación obtenida por los mormones en España, singularmente en archivos municipales y de la Iglesia. 'La Iglesia católica', se afirma en un documento sobre sus actividades facilitado por la SGU, 'ha hecho una gran contribución a la humanidad registrando esmerada y fielmente, a través de los siglos, bautismos, casamientos y defunciones de sus fieles. La Iglesia católica no solamente ha preservado la cultura y la civilización de otras épocas, sino también los inestimables registros de relaciones familiares. La Sociedad Genealógica de Utah desea hacer que esta tremenda contribución de la Iglesia católica sea permanente por medio del proceso de microfilmación de registros de parroquias'. Y es que la documentación de las parroquias -conservada casi siempre en los archivos diocesanos- resulta incluso más fiable que la de las instituciones públicas. Ahí están, por ejemplo, los libros de comunión, en los que los párrocos consignaban el nombre de las personas que acudían a comulgar y que en los siglos XVII y XVIII se consideran más fiables que el censo a la hora de establecer la verdadera relación de vecinos de una determinada localidad.

La SGU dispone en España de seis equipos de microfilmación que, actualmente, trabajan en archivos de Valladolid (Real Chancillería), Sevilla (Diputación), Cádiz y San Fernando, además del ya citado de Girona. Los tres últimos son de titularidad municipal.

¿Y para qué quieren los mormones toda esa documentación -obtenida en más de 100 países- que almacenan, como ya se ha dicho, en ese colosal depósito subterráneo de Salt Lake City, dotado con los mejores sistemas de seguridad y con modernísimos equipos para el control de la temperatura y la humedad? Al margen de consideraciones religiosas, el archivo acumulado por los mormones desde finales del siglo XIX es un centro de referencia mundial -seguramente el de mayor relevancia- para la investigación genealógica, que cualquier ciudadano puede consultar a través de Internet -www.familysearch.org- o de los llamados centros de historia familiar. Los 51 centros radicados en España -cuya localización figura en la mencionada web- resultan pues de visita casi obligada para las personas interesadas en su pasado familiar. Que no son pocas, al decir de los archiveros.

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