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Campeonato femenino del Mundo | BALONCESTO

Valdemoro, el 'body' y el ejemplo de las atletas y las tenistas

Cuando peor estaba, la selección española encontró una líder. Amaya Valdemoro, la alero madrileña de 26 años y 1,82 metros de estatura, encarna el espíritu de superación en un baloncesto femenino que, durante mucho tiempo, ha vivido en precario.

Amaya, que anotó 33 puntos frente a Brasil, llegó a este deporte por casualidad, cuando ya había cumplido 13 años, después de haberse dedicado al atletismo. 'Un día faltaba una jugadora en el equipo en el que estaba mi hermana y a partir de ahí, animada por mi tío Fernando, que también había practicado este deporte, empecé a jugar con el Tintoretto, un equipo con mucha tradición en Madrid', cuenta Amaya desde Nanjing, a orillas del río Yangtze, donde hoy jugará España contra Estados Unidos. La selección ha estrenado en el Mundial una vestimenta espectacular, un ajustado body que, según dicen, facilita los movimientos.

Amaya conoce bien al equipo estadounidense. Su seleccionador, Van Chancellor, fue su entrenador en las Comets de Houston, el equipo con el que ha logrado tres títulos en el torneo de la WNBA.

'Me ficharon a través de los vídeos. Tenía 21 años recién cumplidos. Querían hacerme una prueba, pero yo me negué porque estaba concentrada con la selección', recuerda Amaya. Las Comets insistieron y la eligieron en el puesto 30 del draft. Ella, que no tenía ni idea de inglés y que tuvo que dejar sus estudios de magisterio deportivo, emprendió una aventura que han seguido varias de sus compañeras, como Cebrián y Ferragut (New York Liberty), Anula (Phoenix Mercury) o, la más reciente, Aguilar (Utah Starzz), que ya ha hecho de cicerone de Raúl López tras su fichaje por el Utah Jazz.

Valdemoro es una deportista nata que practica el fútbol, el balonmano, el voleibol, el tenis y el atletismo y que se declara madridista. A falta de una jugadora famosa en el baloncesto femenino español, sus ídolos fueron Drazen Petrovic y Michael Jordan.

Echa de menos una mayor repercusión del deporte femenino en España y admira a las atletas y a Arantxa y Conchita 'por su capacidad para brillar a nivel mundial'. El año próximo, volverá a militar en el Ros Casares de Valencia, el campeón de la Liga y la Copa, en una competición cada vez más igualada y que cuenta con jugadoras como Shannon Johnson, la base de Estados Unidos, fichada por el Salamanca, o una de las mejores jugadoras de Europa, la alero Elena Tornikidu, del Filtros Mann de Zaragoza, además de la novedad del recién ascendido Estudiantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de septiembre de 2002