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Crónica:VUELTA 2002 | Quinta etapa

Sevilla sale triunfante del desconcierto

El escalador del Kelme atacó y sacó casi un minuto a los grandes rivales

El camarero era un tipo puro, bigote siciliano, gris, largas guías caídas por los lados, ojillos oscuros, arrugas profundas, pero las sardinas, sinfonía de olores y sabores, ligeramente asadas, habrían hecho las delicias de cualquiera, y también las papas a lo pobre, justas de aceite de oliva, sin chorrear, la taberna misma, su emparrado, su frescura, en Yégen, en el corazón de las Alpujarras, los barrancos, el burro con las alforjas, las chumberas a reventar de higos, los olivos y los almendros recién vareados. Allí, en la cuneta, con la sardina y las papas y los olores y al solillo, y todo, más cuatro cañas, por tres euros, el paraíso, hábleme usted del problema de Irlanda, o del 11-S, o de la Vuelta, si vamos a eso. O de los ciclistas, que seguramente apreciarían poco las bondades turístico-recreativas de las Alpujarras, y, más bien, hablarían, como diría Sevilla luego, de recorrido pestoso, con demasiadas subidas y bajadas. Con ojos de ciclista, lo de ayer fue un tormento. Y la etapa, un asunto extrañísimo.

Tour 2002| 5

El Ejido- Sierra Nevada, 198 km. ETAPA 1º Guido Trentin (Cofidis) 5h 45m 59s 2º. Félix García Casas (Bigmat) a 8s 3º. Haimar Zubeldia (Euskaltel) a 10s 4. Mikel Zarrabaitia (ONCE) m. t. GENERAL 1º. Mikel Zarrabeitia (ONCE) 16h 53m 20 2º. Guido Treinti (Cofidis) a 16s 3º. Jorg Jaksche (ONCE) a 35s 4º. Alexandre Vinokourov (Telekom) a 36s. ETAPA DE HOY Granada-Sierra de la Pandera, 153,1 k. ETAPA DE MAÑANA Jaén-Málaga, 196,8 kms.

La etapa fue una larga y veloz travesía de las Alpujarras, pelotón enfilado al ritmo del Saeco de Simoni, sin tiempo para pensar en Yégen o en los laberintos de Brennan, y una desconcertante ascensión a Sierra Nevada, una carrera de juveniles, más bien, que acabó con un ganador más que sorprendente (el italiano Guido Trentin, un buen e inconstante ciclista), un líder inesperado (el veterano Mikel Zarrabeitia, que se lo merecía) y, la bomba, más difícil todavía, un escalador, un favorito, que se va y al que nadie, en medio de la locura táctica que fue aquello, pero nadie, ni Beloki, ni Igor, ni Heras, ni Casero, ni Mancebo, ni nadie, pudo seguir. Se fue Sevilla, Óscar, a falta de seis kilómetros, cuando la interminable ascensión a los 2.500 metros de Sierra Nevada se hace más empinada, y llegó a meta con casi un minuto de ventaja sobre todos sus rivales. ¿Sorprendido? Un poco, pero no tanto. 'No he tenido tiempo de pensar en lo que he hecho para pensar en sorprenderme', dijo el escalador manchego, la cara de niño recobrada, la alegría perdida en un Tour triste, el cuerpo ya deshinchado, bajado hasta 60 kilos, el peso de la agilidad, de la ligereza, olvidadas las veleidades de la fuerza, las pesas y el músculo.

Los directores, toreros, hablaron de miedo, de que fue llegar a los primeros repechos de Sierra Nevada y verse todos invadidos por el temor a lo desconocido. La primera montaña, y tan pronto en la Vuelta, qué pasará, quién estará mal, ¿será el mío? Y aquello fue un festival de ataques. Desde el principio. Ciclistas salidos de todas las partes, de todos los equipos, de todos los niveles, todos se sintieron con derecho a expresarse, todos se expresaron. Así que atacaba uno de un equipo pequeño y los de los equipos grandes, nada, a mandar a su perro a frenar, y tantos atacaron y tantos cancerberos salieron que, de repente, había más gente por delante, frenando, defendiendo, que por detrás, en teoría atacando. El iBanesto.com tenía a dos por arriba, el ONCE-Eroski a tres, el US Postal, ninguno, que estaban flojos, el Kelme, dos, el Euskaltel otros dos y hasta el Coast, el del Casero que sólo pide que su gente vaya a ritmo en la montaña para no tener que sufrir subiendo, mandó, increíblemente, a Triqui Beltrán. Faltaban seis kilómetros y la pregunta era obligatoria: ¿Quién es el líder de cada equipo? ¿Manda Zarrabeitia en el ONCE-Eroski, o Jacksche, o Azevedo o Beloki, que decía que le dolía la rodilla por un golpe? ¿Y es Lastras o Mancebo el líder del iBanesto.com? ¿Manda Aitor González en el Kelme?

Atacó Beltrán, a su rueda se fue Sevilla y cuando se quiso dar cuenta estaba solo. Por detrás, un grupo de líderes con los gregarios en el lugar equivocado. Nadie se organizó. Subieron a tirones, lejos del regular Sevilla. Lejos de los otros sorprendentes y prometedores protagonistas del día, como Haimar Zubeldia, por ejemplo, capaz de atacar en montaña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de septiembre de 2002