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Telefónica afirma que las empresas 'no son parques naturales ni ONG a los que hay que proteger'

El director de estrategia y regulación corporativa de Telefónica, Luis Lada, arremetió ayer contra los reguladores del mercado de las telecomunicaciones, a los que acusó de un excesivo intervencionismo en el sector. 'El regulador debería ser un árbitro, no un arquitecto del modelo económico del sector', señaló Lada, que pidió a los poderes públicos que liberen a las empresas de sus compromisos de inversión ante la actual situación de crisis.

Lada no ve con buenos ojos que los poderes públicos garanticen la supervivencia de todas las compañías a las que en un determinado momento se les otorgó una licencia para operar. 'Las empresas no son parques naturales ni ONG a las que hay que proteger', ironizó Lada, que evitó en todo momento referirse al caso español y prefirió centrar sus críticas en el contexto europeo.

Lada, que intervino en el curso La era de la banda ancha, que se celebra en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander, considera que la competencia no se resentirá si disminuye el número de compañías que prestan servicios y auguró que 'es difícil que sobrevivan más de tres operadores en el mercado'. Como colchón para su argumento, señaló que en la mayoría de los países europeos los dos grandes operadores se reparten el 80% del mercado.

Lada se mostró tajante con respecto a la función pública de garantizar la existencia de varios operadores: ninguna regulación, a su juicio, puede hacer que un operador pequeño sobreviva si no cuenta con mercado. En este contexto criticó lo que denominó como 'efecto parque natural', según el cual el éxito de los reguladores va ligado a la supervivencia de la mayoría de los agentes.

Estas líneas de actuación, que resumió como modelo europeo, no son sostenibles a largo plazo, según sus pronósticos, frente al modelo estadounidense, donde las empresas 'van a avanzar más deprisa'. Luis Lada considera que querer configurar el mercado mediante intervenciones discrecionales genera incertidumbre entre las compañías que prestan servicios y daña al sector.

También el director general del operador de telefonía móvil Amena, Belarmino García, se mostró crítico con las obligaciones impuestas a las empresas y propuso que se haga una interpretación 'realista y flexible' de los compromisos asumidos por los operadores en el despliegue de la red de telefonía móvil de tercera generación (UMTS).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de septiembre de 2002