LA VENTANA DE MILLÁS
La hormiga
Acababa de planchar y entré en la cocina con la plancha aún caliente en la mano. La hormiga estaba sobre la encimera. Este año, pensé, no son como las del pasado, rojas y pequeñas; son negras y grandes. Puse la plancha sobre ella sin llegar a tocarla y salió un poco de vapor caliente. La hormiga se retorció y murió. Hacía mucho tiempo que no me sentía tan mal.


























































