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Los sindicatos consideran el 'éxito' de la convocatoria en la educación pública un aviso de futuras protestas

En tres de cada cuatro colegios públicos españoles y en el 90% de las universidades públicas se suspendieron ayer las clases, según los sindicatos CC OO y UGT

En tres de cada cuatro colegios públicos españoles y en el 90% de las universidades públicas se suspendieron ayer las clases, según los sindicatos CC OO y UGT

. A su juicio, el alto seguimiento de la convocatoria responde al malestar por los cambios legislativos (la Ley Orgánica de Universidades, la Ley de Formación Profesional, ya aprobadas, y la Ley de Calidad) 'impuestos por el Gobierno sin abrir un debate con la comunidad educativa'.

Además, 'el éxito del paro en educación refleja lo que se le avecina al Gobierno en otoño con la convocatoria de huelga general de la enseñanza'.

Las comunidades autónomas en las que la huelga general tuvo mayor incidencia en el sector educativo han sido Andalucía, Cataluña y Madrid (con un 85% en la enseñanza no universitaria), seguidas de la Comunidad Valenciana, Galicia y Asturias, según los sindicatos.

Comisiones Obreras y UGT subrayaron que los trabajadores de la enseñanza se han visto muy afectados se encuentran entre los más afectados por el decretazo del Gobierno, ya que un alto porcentaje de profesores y personal de servicios de los centros están contratados como fijos discontinuos o temporales.

'Las maneras impositivas del Gobierno, que se han visto tanto en el decretazo como en la forma de sacar adelante las leyes educativas, han contribuido a que los trabajadores hayan apoyado la convocatoria', explicó el secretario general de la Federación de Enseñanza de CC OO, Fernando Lezcano. 'En general, hay un sentimiento muy fuerte de ataque a lo público', agregó.

En la enseñanza privada concertada, las patronales situaron el paro en cerca del 5% de media, mientras que los sindicatos elevaron dicho porcentaje a más de un 40%.

En sanidad, lo más destacable fue la fuerte reducción de las visitas de los pacientes, tanto a los centros de salud como a los hospitales. Todas las fuentes coinciden en que se respetaron estrictamente los servicios mínimos fijados.

Según UGT y CC OO, siguieron la huelga el 85% de los profesionales sanitarios 'que podían hacerla'. De su lado, el sindicato médico CESM cifró el seguimiento en un 9%, y la Federación de Asociaciones para la Sanidad Pública, progresista, en un 62%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de junio de 2002