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Un libro repasa la vida en El Ejido con su festival de teatro como hilo conductor

La publicación conmemora las bodas de plata del programa cultural

La primera vez que Comediants actuaron en el festival de teatro de El Ejido (Almería) fue sobre 800 cajas de hortalizas punteadas entre sí, que hicieron las veces de tarima escénica. Desde entonces, 1984, ha llovido mucho incluso en un páramo como Almería y esas cajas se han transformado en tarimas de verdad. El libro El Ejido se escribe con T de teatro, de Elías Palmero, presentado en el ecuador del 25º festival que celebra el municipio, resume la vida social y económica del lugar desde la óptica teatral.

A las cajas de tomates y pepinos usadas por Comediants le precedieron escenarios con alfanjías sustentadas por bidones de uva de mesa para las representaciones de obras de los hermanos Álvarez Quintero que dirigía el médico del pueblo, Antonio Callejón, en década de los 50 y 60. Los guiños realizados a las 'infraestructuras' teatrales de El Ejido por el autor de El Ejido se escribe con T de teatro, Elías Palmero, persiguen la idea de 'romper' mitos y 'ahondar' en la prehistoria del lugar. 'Aunque el municipio se independizara en el año 1981 de Dalías, en él vivían más de 2.000 habitantes a principios del siglo pasado entre todas sus cortijadas. Sólo en los años 60 ya existía medio centenar de comercios, entre los que se incluía algún concesionario de vehículos. No es cierto eso de que El Ejido es de nueva planta', explica el autor que vivió como actor aficionado los prolegómenos a esa fiebre teatral que hoy hace posible un festival con un presupuesto superior a los 300.000 euros y que dejan en anécdota las 125.000 pesetas de las primeras ediciones de los 70.

'La inauguración del Instituto de Enseñanza Media ubicado en Santo Domingo a finales de la década de los 60 y la decisiva labor de su director, Juan Manuel Llerena Pachón, determinó la pasión por las artes escénicas de manera definitiva', matiza Palmero. Surge así el primer concurso de Representaciones de Teatro Infantil y Juvenil que en su edición de 1977 ya cuenta con la presencia de Teatro del Mediodía de Sevilla, los granadinos Aula 7 y, un año más tarde, los catalanes Dagoll-Dagom. La década de los 80 vivió importantes transformaciones de orden económico, social y administrativo: surgen la Sociedades Agrarias de Transformación (SAT) y una nueva aventura empresarial con el afianzamiento de la agricultura intensiva bajo plástico. 'Como diría Bertolt Brecht', apunta Palmero, 'aquellos años oscilaban entre lo antiguo que no muere y no nuevo que no acaba de nacer'. El festival se consolidó sin la exclusividad hacia el público infantil y ahora, el evento considerado por la Junta de Interés Turístico Andaluz, no ceja en seguir 'cultivando' la afición.

El Ejido se escribe con T de Teatro recoge también fotografías de las representaciones más emblemáticas de grupos históricos como Axioma, Els Joglars, La Cubana o La Fura dels Baus, sin dejar de prestar un especial mimo a la cantera existente de los grupos aficionados. Las felicitaciones de Manuel Barceló, Alfonso Zurro, Joan Font Pujol y Paz Padilla, entre otros, cierra el homenaje literario a 25 años de historia sobre las tablas, pero también sobre cajas y bidones.

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