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Entrevista:J. CARLOS ROJO Y FERNANDO MOLINA | Historiadores

'Hemos localizado 23 proyectos del túnel de Artxanda desde 1894'

Dentro de diez días se abren definitivamente los túneles de Artxanda, que ofrecerán un acceso directo desde Bilbao al aeropuerto de Loiu. Han tenido que transcurrir cien años para que se acometa esta obra, que ha pasado por un sinfín de tentativas frustradas. 'Hemos localizado 23 proyectos en diferente estado, desde memorias, documentos, anteproyectos, desde 1894 hasta 1974', comentan Juan Carlos Rojo (Barakaldo, 1971) y Fernando Molina (Bilbao, 1971), dos historiadores que en los últimos dos años han buceado sobre todo lo ocurrido sobre el proyecto.

El resultado ha sido un libro de casi 300 páginas, Historia del túnel de Artxanda (1900-2002), promovido por la concesionaria de los túneles y presentado ayer en Bilbao. 'No se sabía nada de esto, sólo lo del túnel ideado por Indalecio Prieto. Hemos querido realizar una documentación histórica y saber cuántos proyectos había habido, cuántos presentados y por qué el túnel no se había construido', comentan.

Una nueva ciudad en el valle

Uno de los datos más reveladores, y desconocidos, es la filosofía de la infraestructura. Hasta los años 70, se pensó en habilitar el túnel para crear un nuevo Bilbao en el valle de Asua, capaz de albergar a 250.000 personas. 'Fueron socialistas como Indalecio Prieto quienes plantearon la necesidad de aprovechar el valle de Asua, porque en Bilbao faltaba espacio. Se pretendía construir otra ciudad para los obreros, con viviendas unifamiliares al estilo de las ciudades-jardín de Estados Unidos'. Entonces, a principios de siglo, cuando en Bilbao apenas habían 50 coches, el túnel serviría para comunicar ambos valles por ferrocarril. 'No se llevó a cabo por el alto coste, 2,5 millones de pesetas de 1919', revelan.

Los dos historiadores datan en 1936 el primer proyecto serio. 'Fue el de la II República. En plena guerra civil, en octubre de 1936, se planteó construirlo para vehículos. El trazado era muy parecido al actual de Ugasko [uno de los tres pasos subterráneos del proyecto que se inaugura el próximo día 24] y se pretendía mitigar el paro obrero, comunicar la sede del Gobierno vasco en Bilbao con el valle de Asua y el aeropuerto, que entonces estaba empezando a construirse, y utilizarlo como refugio aéreo. Se excavaron más de 200 metros, pero a los dos meses se tuvo que parar para acometer el cinturón de hierro de Bilbao', afirman. Rojo y Molina rechazan que este túnel, descubierto durante las obras del proyecto actual, se atribuya a Indalecio Prieto. 'Él pudo estar detrás, pero el promotor fue Tomás Bilbao, de Acción Nacionalista Vasco, que fue ministro del Gobierno republicano. Eso sí, hay que destacar la figura de Prieto, que lo intentó durante muchos años y en 1946, en su exilio en México, planteó construir dos túneles, uno para el tren y otro para vehículos'.

El Gobierno franquista recuperó la idea republicana en 1938, 'pero el alto coste lo frustró. Bajo el franquismo se sucedieron multitud de proyectos y, en 1959, se intentó disponer de ayuda estadounidense. En los 60 empezaron los planes privados, coincidentes todos en la intención de crear una gran población en el valle de Asua. Se quería construir una especie de Brasilia'. Los historiadores constatan que sólo desde los 70, con la pérdida de población, se desecha esta idea y se pretende habilitar un túnel para facilitar la comunicación viaria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de mayo de 2002