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'Tarjeta roja' vestido de calle

Las actas han conseguido el más difícil todavía. Kiko, en un partido para el que ni siquiera estaba convocado y al que acudió vestido de calle, recibió la tarjeta roja más inesperada de su vida. Actuó como un aficionado, pero al ser el más famoso de la categoría, el árbitro le reconoció y le castigó como un jugador.

Así se desprende del acta de Miguel García Delgado, un abogado sevillano de 36 años y árbitro del Extremadura-Murcia: 'En el túnel del vestuario se dirigió a mí D. Francisco Miguel Narváez Mochón, no inscrito en el acta, recriminándome la señalización de un penalti y una expulsión [de Kalla], desplazando a mi asistente número dos mediante un empujón en el hombro que no necesitó asistencia'.

De ser un simple aficionado, García no le hubiera reconocido y no hubiera reflejado nada significativo en el acta: otro hincha que protesta. Pero a Kiko se le volvió en contra su fama, y fue tratado, y castigado, por el árbitro como el jugador conocido que es, no como uno más.

Sufrió una sanción deportiva por una protesta que realizó a título personal, como aficionado de a pie, y no como profesional.

El caso es casi inédito. Un jugador que no ha disputado ni un minuto del partido, y que ni siquiera estaba convocado, es sancionado sin haberse vestido de corto. La decisión de García Delgado se basó en que reconoció a Kiko, un hincha más vestido de calle, pero que vio la tarjeta roja por ser tratado como un jugador.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de mayo de 2002