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Necrológica:NECROLÓGICAS

Otis Blackwell, compositor y cantante

Otis Blackwell, que falleció el pasado lunes en Nashville (Tennessee, EE UU), víctima de un ataque al corazón, era la encarnación de una era dorada de la música popular estadounidense: la que requería las labores de proteicos autores de canciones. Blackwell, nacido en Brooklyn en 1931, destacó en sus inicios como intérprete e incluso ganó algunos de los competidos concursos del teatro Apollo, en Harlem. Doc Pomus, autor y santo patrón de la bohemia neoyorquina, le sugirió que se dedicara a componer. Eran tiempos en que el gansterismo musical no tenía vergüenza y Blackwell cometió todos los errores: vendió los derechos de temas originales por verdaderas miserias (el incandescente Fever era una creación suya, aunque viniera firmada por uno de sus seudónimos, John Davenport). Sin suerte, Blackwell grabó para varias compañías, incluyendo sellos propios. Era más hábil a la hora de realizar maquetas de sus composiciones: se supone que Elvis Presley siguió sus arreglos cuando grabó Don't be cruel, Return to sender o All shook up. Otro pionero del rock and roll que se benefició de su talento fue Jerry Lee Lewis, que inmortalizó vertiginosos temas de Blackwell como Great balls of fire y Breathless.

Cuando en el rock empezó a primar la autoexpresión (grupos y solistas que se nutrían de sus propias ocurrencias), Blackwell trasladó su residencia a Nashville, donde trabajaban Elvis y otros admiradores suyos: la ciudad de Tennessee ejerce de capital del country y ese género sigue reconociendo el valor de los compositores; Blackwell sabía adaptar sus creaciones a las necesidades de cada artista y buena parte de sus más de mil composiciones encontraron acomodo en el mercado. Aunque estaba paralizado desde principios de los noventa, no le faltaron los reconocimientos de las jóvenes generaciones, incluyendo un llamativo disco de homenaje, Brace yourself.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de mayo de 2002