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DANZA | LOS BAILARINES TIENEN ENTRE 17 Y 21 AÑOS

Los pupilos de Duato presentan su coreografía exclusiva de Yoko Taira

Es una de las iniciativas más realistas y con más empuje de la danza española. La segunda generación de la Compañía Nacional de Danza 2 ya está lista para comerse el mundo. Son 14 bailarines -siete chicos y siete chicas- de 17 a 21 años. El esfuerzo y el estudio se pueden ver ya en el Teatro de Madrid, donde estos pupilos de Nacho Duato presentan tres coreografías: Nigthsongs, de Patrick de Bana; Ni un alma, creada para ellos de forma exclusiva por Yoko Taira, y Duende, de Duato, con piezas de Debussy.

Se preparan durante dos temporadas, como máximo, para enfrentarse a una vida de arte, dolor y privaciones. 'Han progresado mucho, a un ritmo duro y sin parar, a la fuerza se aprende', asegura Tony Fabre, su maestro, director artístico adjunto de la segunda compañía desde 1999, miembro de la CND desde 1991 y asistente coreográfico de Duato.

Fabre describe la vida intensa de los pupilos: 'Funcionan como una compañía profesional, tienen una clase y cinco horas de ensayo al día, luego hacen sus ballets, sus giras y sus funciones', cuenta. La clave es prepararlos para la vida profesional: 'Tienen que aprender a aguantar el ritmo, se les exige mucho pero, al ser 14, tienen una asistencia individual. Aprenden a darse cuenta de la vida que tienen por delante', añade Fabre.

Garantía de continuidad tienen, a juzgar por cómo han forjado sus pasos los de la primera generación. 'Todos se dedican a la danza, alguno se quedó aquí con nosotros, otros están en compañías de Holanda, Francia, Portugal y Valencia', explica el maestro.

Dominio físico

Los de la actual promoción han llegado a Madrid con el espectáculo rodado. Han actuado en Bilbao y Cádiz y después lo harán en Barakaldo, Barcelona, Salamanca y Nerja. 'Son tres coreografías muy distintas las que presentamos para que puedan verse todas las posibilidades de los bailarines', dice el profesor. Duende, la de Nacho Duato, es una mera muestra de dominio físico. Puro baile y uno de los trabajos más personales de su autor. 'No tiene argumento, es sólo técnica y musicalidad aguda', define Fabre. Nightsongs, montada por Patrick de Bana, bailarín de la CND y fiel discípulo de su maestro en la concepción y el estilo, 'es para cuatro bailarines y transmite la soledad de manera trágica, emocional y muy sutilmente'. La música es de Arvo Pärt y Alberto Iglesias. El tercer trabajo, Ni un alma, está hecho para nueve bailarines y es, según Fabre, 'una obra muy personal y muy íntima de Taira', con música de Collage.

Compañía Nacional de Danza 2. Hasta el 12 de mayo. Teatro de Madrid (avenida de la Ilustración, s/n; metro Barrio del Pilar). Diario: a las 20.30, y domingos, a las 18.00. Entre 6 y 22 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de mayo de 2002