Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

La marabunta llega a Jerez

El circuito andaluz acoge este fin de semana el Gran Premio de España de Motociclismo

La invasión ya está aquí. El mundial de motociclismo ha regresado un año más a Jerez para salpicar de color todos y cada uno de los rincones de la ciudad y aportar su peculiar banda sonora de ruido de motores. Según el Ayuntamiento de Jerez y la Jefatura Provincial de Tráfico, la zona recibirá durante el fin de semana la visita de más de 200.000 personas y 100.000 vehículos, la gran mayoría, motocicletas de gran cilindrada. La avalancha va acompañada de un plan especial de tráfico activado en toda España para controlar las rutas y la llegada de aficionados.

Sólo en el ámbito de influencia del circuito trabajan desde ayer más de 300 guardias civiles, que sumados a los que movilizan Policía Local, nacional y autonómica suponen un total de 2.000 agentes dedicados a la seguridad y la circulación durante el fin de semana.

La N-IV y la autopista A-4, que conecta Sevilla con Cádiz, son los puntos más calientes de la red viaria, pero el epicentro de esta marabunta de las dos ruedas es la A-382 entre Jerez y Arcos, donde se levanta el trazado que los aficionados han elevado a la categoría de catedral del motor, el circuito de Jerez. Este vial tendrá un solo sentido de circulación, hacia el trazado, durante las mañanas del sábado y el domingo, cambiando en dirección a Jerez en las horas de la tarde. De esta forma, se suavizan los atascos que provoca la llegada masiva de coches y motos para presenciar los entrenamientos oficiales y las carreras.

La jerezana avenida Álvaro Domecq se corta a la circulación rodada a partir de las 16.00 horas para dejar paso a las exhibiciones de los amantes y magos de las motos, capaces de realizar piruetas de vértigo a velocidades imposibles. Lo primero, no obstante, es la seguridad de público y motoristas, para lo que se valla el perímetro de la avenida y se colocan gradas donde los curiosos puedan disfrutar mejor del despliegue de fuerza de las máquinas. Todo ello combinado con bebidas y música hacen de la noche un cóctel irresistible diversión y también de riesgo, aunque cada año se tiene más celo con las medidas de seguridad a fin de evitar, como se ha conseguido en las últimas ediciones, accidentes o caídas de gravedad.

La llegada de los moteros hace de mayo el agosto de hoteles y restaurantes. La patronal de la hostelería en Cádiz ya ha confirmado que no quedan habitaciones en los hoteles de la provincia y que los visitantes se están teniendo que alojar en establecimientos de Sevilla.

Las obras de reforma del circuito de Jerez representan uno de los principales atractivos de la presente edición del Gran Premio de España de Motociclismo. Los trabajos han dotado al trazado andaluz de dos flamantes edificios para boxes y oficinas, más gradas y zonas verdes y una nueva capa de asfalto para la pista, entre otras cosas.

La construcción del ovni, una instalación en forma ovalada sobre la recta de meta donde verán la carrera las personalidades e invitados, otorga al paisaje un aire de futurismo y modernidad. No obstante, el proyecto no estará concluido completamente hasta después del mundial y ha tenido un coste de 23 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de mayo de 2002