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El PP acusa al Ayuntamiento granadino de 'clientelismo'

El grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Granada acusó ayer al equipo de Gobierno (PSOE, IU y Grupo Mixto) de 'clientelismo político' en las contrataciones de personal. La concejal de Recursos Humanos, Carmen Almagro, negó estas acusaciones y aseguró que cada puesto de trabajo se otorga con 'transparencia absoluta'.

El PP ha anunciado que va a pedir que se realice una auditoría para 'clarificar' la política laboral del Ayuntamiento y constatar 'con toda certeza' los datos que el partido de la oposición ha obtenido de un estudio propio. Según este análisis previo en los presupuestos de 2001 se preveía la creación durante ese año de 42 puestos de trabajo. Sin embargo, a cargo de ese mismo presupuesto se han creado 'al menos' 171 nuevos empleos. Además, agregó Valle, 'el 84% de esos puestos se cubren mediante contratos basura cuya renovación está sometida a la arbitrariedad del delegado de Recursos Humanos'. 'Sospecho que detrás de este aumento tan grande de creación de puestos de trabajo se esconde un clientelismo político muy grave', afirmó el concejal del PP. Personal informó de que en el período analizado se han creado 68 puestos fijos, 44 interinidades y 89 contrataciones, la mayoría de ellas de seis meses improrrogables.

Durante el período de un año analizado por el grupo de oposición han estado al frente de la delegación de Recursos Humanos tres ediles, Adoración Galera (que dimitió por asuntos personales), José Antonio Aparicio (que es concejal de Hacienda) y la actual titular, Carmen Almagro. Valle calificó a los tres de 'insensatos' por haber llevado a cabo esa política de contrataciones que ha tenido un coste de 950.000 euros.

Falta de previsión

El amplio desfase entre las contrataciones realizadas y las previstas con cargo al presupuesto de 2001 es, según el PP, una 'falta de previsión grave'. Para la oposición sería 'comprensible' que surja la necesidad de contratar a algunas personas, pero no de cuadruplicar la cifra estimada. La categoría en la que más se percibe el aumento es la de auxiliares de administración, que pasaron de 12 nuevos puestos previstos a 77. La necesidad de estas contrataciones no está muy clara, según el PP, teniendo en cuenta que la mayoría de los nuevos trabajadores no están destinados a ningún departamento en particular donde se haya detectado una carencia.

Valle denunció que para la contratación temporal 'apenas hay criterio de selección', extremo que negó rotundamente la delegada de Recursos Humanos. 'Hay un reglamento de selección que se sigue siempre', expuso Almagro, quien aseguró que se establecen comisiones para tomar las decisiones de contratación en las que están representados los sindicatos, el personal del servicio al que va destinado el puesto de trabajo y un técnico del área de Personal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de abril de 2002