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LA SITUACIÓN EN EL PAÍS VASCO

El 'chivato' de Orio también dio datos para matar a Iruretagoyena

El juez incomunica hasta mañana a los nueve etarras encarcelados

Gregorio Escudero Balerdi, de 48 años y vecino de Orio (Guipúzcoa), no sólo fue el supuesto chivato que dio a ETA los datos necesarios para matar al único edil socialista de su pueblo, Juan Priede, abatido el pasado día 21, sino que también ha sido acusado de haber facilitado información a la banda para asesinar al concejal del PP de la vecina Zarautz José Ignacio Iruretagoyena, el 9 de enero de 1998. Por ello, el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo lo envió a prisión como cooperador necesario para ambos crímenes.

Gregorio Escudero fue enviado a prisión en la madrugada del domingo, al igual que otros ocho de los 11 detenidos por la Guardia Civil como integrantes del complejo Donosti que ya han pasado a disposición de la Audiencia Nacional. La fiscal Olga Sánchez le ha imputado por pertenencia a banda armada y como cooperador necesario de los crímenes de Juan Priede y José Ignacio Iruretagoyena, ya que supuestamente facilitó a la banda la información necesaria para cometer ambos asesinatos.

Escudero presuntamente informó a la dirección etarra de que el concejal del Partido Popular en Zarautz José Ignacio Iruretagoyena Larrañaga, casado y con dos hijos, había renunciado a su escolta y que no solía revisar la puerta del copiloto de su Opel Kadett. El 9 de enero de 1998, un comando capitaneado por el que luego fuera jefe de ETA, Xabier García Gaztelu, Txapote, introdujo por esa puerta un artefacto cargado con 1,5 kilos de amosal, cuyo estallido provocó la muerte del concejal, que entonces tenía 35 años.

También fue quien supuestamente comunicó que Juan Priede solía salir a comer y a tomar café en un bar próximo a su casa justo después de que sus escoltas lo acompañaran a casa. En dicho bar fue asesinado a tiros, el pasado día 21, por los liberados (a sueldo) de ETA Iñaki Bilbao Goikoetxea e Unai Bilbao Solaetxe, también encarcelados por Del Olmo bajo la imputación de ser los autores materiales del crimen.

La pistola con la que se cometió dicho asesinato fue hallada dentro de una bolsa y sin cargador oculta en el garaje de la vivienda de Ekaitz Aramendi Urteaga en Ibarra (Guipúzcoa). Éste y su novia, Eider Ijurko Ruiz, han sido puestos entre rejas como encubridores del asesinato, pertenencia a ETA y depósito de armas. Mientras, Emilio Salaberría, quien custodiaba el arsenal de armas y explosivos hallado por la Guardia Civil, también ha sido acusado de pertenencia a banda armada y tenencia y traslado de armas y explosivos, ya que supuestamente condujo de Francia a España la mercancía con la que pensaba seguir matando el comando Donosti. Aritz Sáez Insausti, por su parte, ha sido encarcelado por colaboración.

Unai Bilbao, además, ha sido enviado a prisión acusado de un delito de estragos por el estallido, el 22 de enero de 2001, de un coche bomba cargado con 50 kilos de dinamita junto al número 22 de la calle Paseo del Puerto del barrio residencial de Neguri, en el municipio vizcaíno de Getxo. Bilbao era entonces miembro del comando Bolueta, llamado así en homenaje a los cuatro etarras que fallecieron en el barrio bilbaíno del mismo nombre al estallarles la bomba que transportaban. Además de los citados, también han sido encarcelados entre el viernes y la madrugada del domingo Pedro María Cano y Miren Uxua Olalla.

El juez ha decidido mantener la incomunicación hasta mañana, fecha en que está previsto que declaren los últimos dos detenidos en la operación de la Guardia Civil: Óscar Calabozo Casado y Jokin Aranalde. Del Olmo decretó prisión eludible bajo fianza de 6.000 euros para María Olatz Larrañaga y Joseba Iturbe González de Audicana.

Batasuna: 'Con Priede sería más fácil la paz'

Los tres ediles de Batasuna en Orio (Guipúzcoa) aseguran en un comunicado buzoneado en esta localidad que la 'trágica muerte' del concejal socialista Juan Priede, el pasado día 21, les ha producido 'un profundo dolor y tristeza', si bien no condenan en este escrito el asesinato de su compañero de corporación. La nota dice que Priede era 'una persona coherente con sus convicciones, que detestaba la hipocresía, el amiguismo y el juego sucio, y así lo ha demostrado hasta el final'. Por ello creen que 'con personas como Juan Priede sería mucho más fácil una solución justa y la paz en Euskal Herria'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de abril de 2002

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