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Reportaje:AIRE LIBRE

Un monte con perfil atlántico

Seis rutas por la península pontevedresa del Morrazo

Entre la ría de Vigo y la de Pontevedra se extiende una lengua de tierra con grandes sorpresas: una senda ecológica de 87 kilómetros; los petroglifos de Mogor, de 4.500 años, y la bella ría de Aldán.

Esta península pontevedresa, no abrasada todavía por los intereses turísticos, hace gala de un corazón montañoso y unos perfiles atlánticos, generalmente más suaves, que son promesa de excepcional calidad paisajística. El Morrazo separa las rías de Vigo y Pontevedra, y permanece a buen recaudo del viento y el oleaje gracias a las moles de las islas Cíes y Ons, integrantes del futuro parque nacional de las Islas Atlánticas. Repleta de espléndidos miradores, como el monte Domaio, y bajo la influencia de una de las climatologías más deliciosas de la costa gallega, sus dominios, tan exóticos para muchos visitantes como cercanos a importantes centros urbanos, se ven en parte libres, fuera de temporada, de los embotellamientos vacacionales.

De la naturaleza proteica del Morrazo no cabe duda: de una parte, cabos, cruceros, playas; de otra, pazos, una rica gastronomía, toda suerte de crepúsculos arrebatadores, el pulmón verde que rodea el lago Castiñeiras y el excepcional espacio natural de cabo de Home / costa de Soavela. El Morrazo es un brazo de tierra abrupto, de gentes marineras de carácter combativo curtidas en mil mareas, donde pervive la tradición oral y las mujeres toman las riendas del hogar y aun desclavan los percebes del acantilado. En suma, un aislamiento responsable de esa galleguidad meridional tan característica de la zona.

UNA JOYA PÉTREA

CRUCERO DE HÍO

Asombra nada más verlo. La más alta representación monumental del Morrazo, en forma de gran cruz de piedra, se yergue en la parroquia de Hío (Cangas), sobrevolando a distancia la cara interna de la ría de Aldán. Tres elementos componen este conjunto arquitectónico, que aún conserva su primitivo encanto: la iglesia de San Andrés, con fachada del siglo XII, la casa Rectoral y, a medio camino, a modo de transición, el soberbio y afiligranado cruceiro de tipo desclavado que labró en 1872 el escultor y cantero José Cerviño.

Considerado uno de los cruceros de ejecución más lograda de Galicia, en su ápice se representa con gran fuerza expresiva el Descendimiento y varias escenas del Antiguo Testamento, mientras que en el fuste sobresalen las figuras de Adán y Eva expulsados del paraíso. Toda una joya pétrea fuertemente enraizada en tierra gallega, que, para apreciarse al detalle, conviene ayudarse con lentes de aumento.

EL MORRAZO A PIE

RUTA ECOLÓGICA

El Roteiro Ecolóxico do Morrazo, marcado bajo la denominación GR-59, es una de las más modernas referencias senderistas de la costa gallega. Se trata de un trazado de gran recorrido, de sentido circular, que rodea la península a lo largo de 87 kilómetros y que alcanza un desnivel máximo de 400 metros. El bosque atlántico domina las fragas interiores, si bien los tramos más recomendados se extienden paralelos a la costa. El recorrido entre Liméns y la parroquia de Hío incluye la ascensión al monte O Facho, desde cuya antigua atalaya y punto de vigilancia de incursiones piratas la visión descansa en la costa percebeira de Soavela, donde las olas rompen en lluvia de espuma. Sorprende la alineación del cabo de Home con las islas Cíes, componiendo la iconografía gallega más aquilatada. Similar interés concita el recorrido circular en torno al cabo de Udra, transitando por afloramientos graníticos de gran plasticidad.

Las rutas interiores del Roteiro permiten internarse en los bosques atlánticos de abedules, alisos, sauces, robles, donde se escucha al picapinos y los alcaudones escoltan al senderista saltando de tojo en tojo. La ruta desde La Portela hasta Pastoriza, o la Carballeira de Coiro, son otras referencias ineludibles. El ritmo de asfaltado de algunos viales aconseja emprender la ruta cuanto antes.

PULPOS Y NASAS

PUERTO DE BUEU

Cuatro puertos tiene Morrazo, pero, con toda evidencia, el que guarda con mayor celo las esencias marineras es el de Bueu, asomado a la ría de Pontevedra. Es el puerto más importante; donde se impone la conversación con los marineros y en donde la cofradía de pescadores admite la presencia de turistas en las subastas de pescado (18.30) y pulpo y percebes (19.30). No en vano, el de Bueu es uno de los primeros puertos de Galicia en la comercialización de este cefalópodo.

El regreso de la flota artesanal, con su mundo de nasas, cercos y trasmallos; las subastas; las regateiras (pescaderas) arrastrando el género recién adquirido en la lonja; quizá, con suerte, los remolinos que forman los arroaces (delfines) en el puerto a la busca de pescados, son estampas que aquilatan esta visita, casi se diría que imprescindible para los devotos del mundo pesquero. Los lobos de mar, abocados a una dura reconversión industrial, se concentran en la Casa del Mar y en la taberna La Viuda.

ENIGMA JUNTO AL MAR

PETROGLIFOS DE MOGOR

Miran a la ría de Pontevedra y a la suave playa de Mogor (Marín), a la manera de afloramientos rocosos, y son el mejor exponente de una tipología de grabados muy abundantes en las Rías Baixas y, por ende, buque insignia de la investigación sobre petroglifos en España.

Unas tarimas de madera dispuestas para la observación detenida permiten observar los grabados esculpidos sobre roca al aire libre, bastante bien conservados pese a remontarse a la edad de bronce (2.500 antes de Cristo). Es fácil imaginar al pueblo colonizador de navegantes desembarcar en la playa y ascender la cuesta para dejar testimonio de su paso en forma de laberintos y formas de círculos concéntricos asociados entre sí por líneas rectas.

Respecto al significado de estas representaciones enigmáticas, se han aventurado toda suerte de hipótesis. Que si estas formas geométricas son vestigios en honor a Teseo de la civilización cretense; que si representan una metáfora del microcosmos; que si hablan del camino vital del hombre o señalan los movimientos migratorios de los pueblos de antaño. De lo que no cabe duda, según los expertos, es de la gran semejanza que guardan los laberintos con otros ejemplos de arte megalítico encontrados en Laponia e Islandia.

RETAZOS DE ARENA

PLAYAS ATLÁNTICAS

La deficiente red interior de carreteras, unida a las a menudo pésimas zonas de aparcamiento y a la mala señalización, aconseja conocer las playas del lugar fuera de temporada, para disfrutarlas ya a gusto en pleno verano. Siempre hay una cala mejor, más apartada o, entre las urbanas, la que ha sabido burlar mejor la todavía incipiente agresión constructora.

Dan fe del poderío playero del Morrazo la pasmosa ensenada de Barra, así como playas de singular encanto que dispensa la recogida ensenada de Aldán, la ría gallega más pequeña y, quizá por ello, la menos conocida. Las hay fáciles de encontrar, como Menduiña o Areabrava; de acceso más intrincado, como Areacova, y otras, como Pintens, coto privado de los vecinos y pocos más, donde los eucaliptos llegan a ensombrecer las orillas.

Pasear en primavera por estas playas constituye todo un regalo al que se suma el lienzo de arena rabiosamente blanca de Melide, en el idílico emplazamiento del cabo de Home, frente a unas islas Cíes que parecen tocarse con las manos. Pinos y castaños descienden hasta arenas de finura extraordinaria.

GUÍA PRÁCTICA

Datos básicos - Población: Cangas do Morrazo, uno de los cuatro concejos de la península, tiene 25.000 habitantes. Dormir - Hotel Las Vegas (986 30 43 00). Avenida de Pontevedra, s/n. Cangas do Morrazo. Envidiable panorámica sobre Vigo. La doble, 30 euros. - Hostal Loureiro (986 32 07 19). Playa de Loureiro, 13. Bueu. La mejor referencia de Bueu. Está enclavado sobre la playa y disfruta de excelentes vistas. Habitación doble, desde 30. - Hotel Libertad (986 89 22 89). Alcalde José del Río, 2. Marín. Moderno y funcional, dotado con restaurante y aparcamiento. Pedir habitaciones altas. Habitación doble con desayuno, desde 46,46 euros. Comer - Doade (986 32 83 02). Bajada playa de Arneles, 1. Hío. Excelentes lubinas y rodaballos al horno, junto al cruceiro. Precio medio, unos 25 euros. - A Centoleira (986 32 34 81). Playa de Beluso, 28. Bueu. Rodaballo en caldeirada, percebes, nécoras o centollas. Mariscadas desde 73, 90. - Restaurante Cabo Home (986 32 80 77). Donón, Cangas do Morrazo. Caldeirada de peixe. Cerrado los martes. Precio medio, unos 18 euros. Información - Turismo de Cangas do Morrazo (986 39 20 23). La única abierta todo el año. Solicitar en turismo el libro del Roteiro Ecolóxico. - www.riasbaixas.org. - www.cangas.org.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de marzo de 2002

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