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Crítica:BMW Serie 3

BMW se apunta a los secuenciales

La marca alemana amplía su oferta de cambios. Llega un secuencial con mandos en el volante para la Serie 3 y un automático CVT con accionamiento manual para el Mini.

BMW estrena cambios. La marca alemana, que hasta ahora contaba con cajas manuales y automáticas con accionamiento secuencial, amplía su oferta de cambios con dos nuevas alternativas: secuencial con mandos en el volante (SMG) y automático con variador de velocidad (CVT). Los dos se ofrecen como opción, el primero para las versiones 325 y 330 gasolina de la Serie 3 (1.927 euros). Y el CVT en los Mini One y Cooper (1.569).

La Serie 3 acentúa su deportividad con el cambio SMG, que incluye levas para accionarlo desde el volante. Se trata de una caja manual robotizada que mantiene el disco de embrague, aunque no el pedal, y no penaliza prestaciones ni consumos: corre y gasta lo mismo que el manual. El Mini, en cambio, mejora su comodidad con el CVT, que es más suave y pierde menos potencia que un automático convencional.

Eficacia y comodidad

El SMG aporta unos saltos de marcha correctos y reducciones instantáneas. Tiene cinco marchas y tres programas: normal; Sport, que estira más las velocidades, y auto, que lo convierte en automático. Pero todavía es brusco al acelerar en las maniobras.

El CVT del Mini incluye un segundo carril con seis marchas para usarlo manualmente, una solución que ayuda a controlar mejor el coche en curvas y bajadas, aunque limita la aceleración. Pero no aumenta demasiado el consumo y simplifica la conducción. El Mini One CVT alcanza 178 km/h. y acelera de 0 a 100 km/h. en 12,6 segundos, frente a los 185 km/h. y 11 segundos del manual.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de marzo de 2002