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Necrológica:NECROLÓGICAS

Gregorio Marañón Moya, ex embajador de España

Gregorio Marañón Moya, embajador de España e hijo del prestigioso médico y escritor, falleció a las diez horas de ayer en su domicilio de Madrid. Marañón Moya, de 87 años, ocupó durante once años la dirección del Instituto de Cultura Hispánica.

Ex procurador en Cortes por su condición de consejero nacional, Gregorio Marañón Moya nació en Madrid el 1 de septiembre de 1914. Hijo del prestigioso médico e intelectual Gregorio Marañón y Posadillo y padre de Gregorio Marañón y Bertrán de Lis, consejero de PRISA, fue candidato -aunque se retiró antes de las elecciones de abril de 1979- por Coalición Democrática a la alcaldía de Madrid. Doctor en Derecho, era especialista en Derecho Civil y Mercantil. Además de su actividad profesional, Marañón Moya desplegó una gran actividad intelectual dando conferencias en distintos países del mundo y obtuvo el premio de Periodismo Mariano de Cavia, que otorga el diario Abc. Fue académico correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y miembro de la Academia Mexicana de Derecho Internacional. Gran aficionado al mundo de los toros, fue presidente de la Federación Nacional Taurina. También desempeñó la presidencia de honor de la Academia de Gastronomía.

Tras la guerra civil, en la que combatió como alférez provisional en el frente de Madrid, fue nombrado jefe de la Secretaría Política del Movimiento. Posteriormente fue delegado de España en las Naciones Unidas, y durante once años, director del Instituto de Cultura Hispánica. Embajador de España en Buenos Aires, de marzo de 1974 a septiembre de 1976, ha sido secretario de la Unión Interparlamentaria y miembro de la sección Leyes Políticas, del Instituto de Estudios Políticos. Es autor de varios ensayos sobre literatura y temas jurídicos. Estaba casado con Patricia Bertrán de Lis y Pidal, hija de los marqueses de Bondad-Real, y tenía dos hijos: Gregorio y Álvaro.

Gregorio Marañón Moya fue miembro del consejo de administración de importantes empresas españolas e internacionales y estaba en posesión de la Gran Cruz de Isabel la Católica, de la Gran Cruz del Mérito Militar y de la Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort. Era también oficial de la Legión de Honor francesa y había sido condecorado por la mayoría de los países americanos.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de marzo de 2002