Polvorín en un concurrido quiosco de Russafa
Agentes de la Policía Local de Valencia se incautaron ayer de 2.000 kilos de material pirotécnico, cuya masa explosiva en neto supera los 100 kilos, en el quiosco El Fallero, ubicado a 10 escasos diez metros de la falla ganadora del premio especial, Sueca-Literato Azorín, en el número 30 de la calle de Sueca, en el barrio de Russafa. El propietario, presidente de la asociación de quioscos pirotécnicos, Francisco V. D., almacenaba en su establecimiento diez veces más de lo que tenía autorizado. Las licencias, según fuentes policiales, le permitían acumular un máximo de 10 kilos de masa explosiva en peso neto de material pirotécnico de las clases I, II y III. A pesar de que el local contaba con medidas de seguridad, éstas sólo la garantizaban para un máximo de 10 kilos y no de más de 100, equivalente a una mascletà.


























































