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Raíces

La Macanita graba 'La luna de Tomasa', su cuarto disco

Con un 'lo mío es cantar, más que hablar', Tomasa Guerrero, La Macanita (Jerez, 1968), presentó ayer en la sede de la Bienal de Flamenco, en Sevilla, lo que calificó como el resultado de 'un parto muy largo, muy difícil': su nuevo disco, La luna de Tomasa, editado por Senador en su colección Flamenco duende. Son nueve temas -cuatro bulerías, una alegría, una seguiriya, una rumba y unos tangos- en los que la cantaora jerezana ha añadido 'algo distinto en cada uno' a lo que venía haciendo hasta ahora, 'pero sin perder los matices'. 'Tiene de todo, Isidro Muñoz [el productor y autor de la mayoría de las letras] me ha sacado el máximo en cada tema, me ha exprimido', explicó La Macanita.

'El flamenco no evoluciona desde fuera sino con cada artista'

La luna de Tomasa cuenta con las guitarras de Manuel Morao (del que se ha incluido por primera vez un cante) y Diego del Morao, la percusión de Tino Di Geraldo y las palmas de Bo, Chicharito y Gregorio. 'Son cosas muy clásicas. La Macanita es de las pocas mujeres que se puede escuchar por alegrías. Y hay una seguiriya, Háblame con franqueza, que tiene una guitarra del año 3000 y un cante de lo más clásico, que a mí me suena a Tío José de Paula', dijo Manuel Morao. 'Es un disco muy variado, con muchos colores. Suena a Jerez, a lo de siempre, a lo clásico', añadió el tocaor, que describió su propia voz como la de un 'carnero viudo'.

La tragedia del cante

La Macanita no grababa desde que en 1998 sacó su tercer disco en solitario, Jerez- Xeros- Sherry, que consolidó su carrera musical. En el álbum participaban Moraíto Chico y Diego Carrasco, así como los percusionistas Manuel Soler y Juan Ruiz, y el pianista cubano Rafael Garcés. Tal vez por ello, el proceso de grabación, que ha durado seis meses, le ha resultado agotador.

'Cuando no me sale una cosa de un tirón, creo que no lo voy a poder hacer. Ya he parido el disco con todo el alma de mi parte. Me he reído, he llorado y me he rebelado. Me han hecho rabiar. Ha sido muy duro de pelar, pero al final lo he parido con mucha satisfacción', comentó.

Manuel Herrera, director de la Bienal de Flamenco, señaló que uno de los objetivos de ésta es servir de plataforma de difusión de este arte y se refirió a la voz de Tomasa Guerrero como 'una voz terrible, que encierra toda la tragedia del cante, la belleza y el ritmo de Jerez'.

Un cante el de La Macanita que, según escribe José Luis Ortiz Nuevo en la presentación del álbum, se derrama 'por las remotas cuevas de lo más viejo, más viejo aún que los tabancos; y por las frescas insinuaciones de lo nuevo cuando está queriendo llegar a primavera'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de febrero de 2002