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La Policía Municipal detecta 30 'after hours' ilegales, 12 en el distrito Centro

La Ley Regional de Espectáculos Públicos no prevé la actividad de estos locales

La Policía Municipal ha detectado la actividad de 30 after hours ilegales, de los cuales 12 se concentran en el distrito Centro de la capital. A ocho de ellos se les ha decretado ya el cese de su actividad. Estas salas suelen abrir a partir de las siete u ocho de la mañana y su funcionamiento no está reflejado en la Ley Regional de Espectáculos Públicos. Según la normativa regional de espectáculos, estos locales 'no existen' y se consideran por tanto 'ilegales'. Las discotecas, según la ley, pueden abrir hasta las 5.30 de la mañana y hasta las seis los festivos.

La noche madrileña ha visto surgir desde hace ya varios años establecimientos que desafían la ley y abren cuando los otros cierran para acoger a todos aquellos que durante la noche se quedan con ganas de marcha. 'A estos sitios va gente de todo tipo, pero muchas veces acuden camareros y vigilantes que después de cumplir su jornada laboral buscan un sitio para tomarse una copa', explica un portavoz municipal.

En la capital, según calcula la policía, se concentran 30 after hours y en varias zonas despiertan las iras de los vecinos. Algunos son bares y otros, discotecas. Centro es el distrito donde hay más locales que abren sus puertas al amanecer. En esta zona están identificados 12 establecimientos en las calles de Amor de Dios, Pelayo, San Marcos, Augusto Figueroa, la plaza de Chueca, Caballero de Gracia, Flor Alta y Minas, entre otros.

La mayoría de los after hours madrileños poseen licencia de actividad concedida por el Ayuntamiento, pero no se limitan a ejercer su papel y, según explica un portavoz policial, son muchos los bares que abren desde las 12 de la noche y prolongan su horario hasta las ocho o nueve de la mañana. Otros, en cambio, aparecen registrados como discotecas pero se pasan por alto la normativa que las regula.

Quejas vecinales

La unidad de control de horarios de la policía, compuesta por 10 agentes, localiza estos establecimientos a partir de las quejas vecinales o por las inspecciones que llevan a cabo durante los fines de semana. En ocasiones van acompañados de una unidad de Medio Ambiente que hace controles de los niveles de ruido. Pese a las denuncias reiteradas que recaen sobre los after hours, los dueños recurren una y otra vez, y 'muchas veces', según la policía, 'logran camuflarse' cambiando de nombre o llevando su actividad a otros sitios de Madrid.

Cuando se acumulan las actas por ejercer una actividad distinta a la establecida en la licencia o por exceso de horarios o ruidos, la policía solicita ante la junta de distrito una orden de cese de actividad que el establecimiento debe acatar hasta que subsane las deficiencias de las que se le acusa. El precinto del local, sin embargo, no se obtiene hasta que no se han acumulado cinco informes por incumplimiento de la orden de cese. Con este procedimiento, hasta ahora se ha conseguido el cese de ocho after hours.

Los otros distritos en los que pululan las discotecas matinales son: Chamberí -calles de Santa Engracia, Fernando el Católico, y Galileo-, Tetúan -calle de Orense- y Fuencarral -calle de Laguna Grande-.

Desde el pasado septiembre los agentes municipales han incrementado la vigilancia a los after hours. En diciembre los agentes levantaron 964 infracciones de las que 289 correspondían a locales que habían extendido su horario. La policía encontró, además, 19 de estos centros que vendían alcohol a menores. Además, 183 de los locales inspeccionados no presentaban seguro de responsabilidad civil.

La lucha, sin embargo, no se plantea fácil. Los after hours cuentan con gran aceptación por parte de un segmento joven de la población que va en busca de todas las posibilidades que ofrece la noche. Existen, incluso, 'circuitos' especiales que funcionan a través del boca a boca.

Economía no ha variado su postura frente a la proliferación de estos garitos y sigue considerándolos 'ilegales', según fuentes de la consejería. Ello pese a que en varias ocasiones, según aseguran empresarios del sector, han solicitado reuniones con el consejero Luis Blázquez para plantearle la posibilidad de incluirles en la Ley de Espectáculos. En abril de 2000, nueve de estos locales presentaron un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid contra la Ley de Espectáculos en el que, entre otras cosas, se mostraban en contra de los horarios que fija. 'La prohibición no conduce a nada porque hace que proliferen sitios clandestinos que no cumplen los requisitos', afirma el dueño de uno de estos establecimientos. Los propietarios de los locales reclaman por vía judicial al Gobierno regional una indemnización que suma 6 millones de euros por el tiempo que han estado cerrados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de febrero de 2002