Entrevista:JOSÉ MONTILLA | Primer secretario del PSC

'Mas reconoce que no representa una renovación sino la continuidad'

José Montilla (Iznájar, Córdoba, 1955), primer secretario del PSC, defiende el tipo de oposición que los socialistas desarrollan tanto ante el Gobierno de Pujol como ante el de Aznar. Si algo hay que acentuar es la capacidad de alternativa.

Pregunta. Hace dos años usted preconizaba basar la oposición al Gobierno de CiU en los asuntos sociales, pero el principal fruto logrado por Pasqual Maragall al frente de la oposición en lo que va de legislatura es el acuerdo de los tres partidos de la izquierda sobre autogobierno, la cuestión nacional por excelencia que casi monopoliza el debate político catalán ¿Qué ha pasado?

Respuesta. Pues que el autogobierno, la relación Cataluña-España, el federalismo, son muy atractivos para los medios de comunicación. Y que las propuestas que hacemos sobre educación, infraestructuras, guarderías, políticas de familia o listas de espera de los hospitales logran menos trascendencia mediática. Pero no se puede negar que el PSC ha hecho propuestas muy importantes sobre políticas sociales. Y las seguirá haciendo.

'El PSOE tiene que madurar propuestas, ganar solvencia como alternativa'
'La alianza de CiU y PP va contra el PSC, pero en la práctica es lesiva para Cataluña'

P. O sea que la culpa de que no se les vea como una oposición basada en cuestiones sociales es de los periodistas...

R. O de los políticos. Pero cuando se habla de autogobierno va a página entera y si se habla de vivienda son tres líneas.

P. ¿Y en qué propuestas piensa para ganar las próximas elecciones autonómicas?

R. Sería imprudente concretar eso ahora. Faltan dos años.Pero lo tenemos claro. Habrá un programa que sin duda conectará con la sociedad catalana y en particular con sus sectores más activos. Desarrollaremos los 17 puntos presentados por Maragall en la moción de censura: política social, desarrollo económico y territorial, autogobierno, etcétera.

P. Sus rivales también trabajan. Artur Mas acaba de tomar el modus operandi de Maragall para implicar a los agentes económicos y sociales en una suerte de plan estratégico de Cataluña. Y les pisan sus propuestas sobre política de familia, por ejemplo.

R. Es obvio que el Gobierno de CiU hace seguidismo de las propuestas de los socialistas. Pero su problema no es escuchar a los empresarios y sindicatos, sinó saber qué quiere hacer como Gobierno.

P. ¿No teme encontrarse dentro de un año y pico, cuando haya elecciones, con que sus propuestas se están realizando o, al menos, están muy manoseadas?

R. No. Una cosa es que Mas copie determinadas propuestas y otra que prosperen. Por otra parte ¿qué credibilidad tiene Mas? Lleva ya muchos años en este Gobierno. Su proyecto no es nuevo. Él mismo ha dicho que no es un cambio, una renovación, sino la continuación. Muy bien. De un proyecto que lleva 22 años gobernando. ¿Qué credibilidad tiene que ahora diga que harán lo que no han hecho en 22 años?

P. ¿Piensa en un adelanto de las elecciones autonómicas?

R. Pienso que Mas necesita tiempo para hacer propaganda, que es lo único que hace. Y pienso que el PP tiene mucho tiempo para ofrecerle, porque cuanto más le dé, más le tiene atrapado para cuando le necesite, que será después de las legislativas.

P. Hay quien dice que los socialistas de Euskadi no deben seguir el modelo del PSC porque ustedes hacen, simplemente, seguidismo de los nacionalistas de CiU.

R. También hay quien dice que somos lo contrario, que somos un partido sucursalista, que depende del PSOE. Unos dicen una cosa y otros la contraria. Ni unos ni otros tienen razón. Es una boutade decir que nuestras decisiones las toma el PSOE. Quienes dicen que somos nacionalistas se equivocan. Y ahí están los nacionalistas para aclarárselo.

P. Entonces, ¿qué son?

R. Somos una opción socialista, progresista y catalanista comprometida con su país, que es Cataluña. Pero participando activamente en un proyecto también para España. Estamos donde siempre.

P. ¿Hay que aplicar en el Partido Socialista de Euskadi la fórmula política del PSC?

R. Un partido político tiene que ser autónomo. Las opiniones exteriores, sean de intelectuales o de quien sea, pueden ser provechosas y hay que tenerlas en cuenta, pero la estrategia política del partido socialista, en el País Vasco, en Cataluña, en España, tiene que decidirla el partido. Somos autónomos. De todos. Y esa percepción que tiene alguna intelectualidad, sobre todo de la meseta, de que somos nacionalistas es equivocada.

P. Se les ha acusado de interferir en la crisis de los socialistas vascos, donde hay quien les toma en cierto modo como modelo.

R. No ha habido tal interferencia. Ni del PSC ni de Pasqual Maragall. Sí ha habido interferencias, y muy fuertes, del PP. Los socialistas vascos reforzarán su perfil propio, consolidarán su espacio como proyecto alternativo y autónomo, al margen del PP y del Partido Nacionalista Vasco (PNV), y ocuparán un espacio más central en la política vasca.

P. ¿Cual es su posición en el debate acerca del modelo de oposición ejercida por Rodríguez Zapatero ante el Gobierno del PP?

R. Creo que esta bien enfocada. Que la gente valora la política de oposición responsable. Ahora hay que poner más el acento en las propuestas, en el proyecto, para tener más credibilidad como alternativa. No tenemos que acomplejarnos. Ni dejar que nos coman la moral. No creo que tengamos que cambiar de estrategia porque el PP haya hecho un congreso en plan triunfalista o haya una crisis en el Partido Socialista de Euskadi. No. Si acaso hay que madurar propuestas, ganar solvencia como alternativa. Además, hay tiempo para hacerlo.

P. También el PP ha hecho suyo un tema de los socialistas con esa propuesta de pacto local. ¿Lo ve negociable?

R. Esta propuesta tiene una cierta trampa. Lo único que el Gobierno central tiene para negociar es la financiación y la legislación electoral, porque las competencias susceptibles de ser traspasadas son de las comunidades autónomas. Es en este ámbito donde se deben discutir. Yo creo que su propuesta es una cortina de humo.

P. ¿Para tapar qué?

R. El Gobierno tiene un problema y no sabe cómo resolverlo.¿Cómo cumplir el compromiso electoral de Aznar de suprimir el impuesto de actividades económicas ? No sabe cómo hacerlo, porque lo que quiere es suprimir un impuesto y que no les cueste nada a las arcas del Estado. Y eso no es posible, claro. Les propusimos una fórmula. Si quieren bajar la presión fiscal a los sectores que lo pagan, que hagan deducible la cuota del IAE del impuesto de sociedades y del IRPF. Pero eso tiene un coste. Y no saben cómo salirse. Lanzan cortinas de humo, globos sonda hablando de catastrazo...

P. Parece que no habrá Carta Municipal para Barcelona. ¿Cree superable el rechazo del Gobierno de Aznar?

R. No podemos caer en la resignación. Es un nuevo golpe contra Barcelona, y contra Cataluña. Es un error para Barcelona, para Cataluña y también para España. Muestra esa concepción centralista que quiere el PP. También muestra que el PP de Cataluña no pinta absolutamente nada. Y lo lamentable es que CiU no rompa con ellos. La alianza de CiU y PP va contra los socialistas, pero en la práctica es lesiva para Cataluña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 08 de febrero de 2002.

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