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LOS RETOS DE LA METRÓPOLI

Protesta generalizada por el veto del PP a la Carta de Barcelona

Salvo el Partido Popular, todos los partidos políticos catalanes y el Gobierno catalán se alinearon ayer con el alcalde de Barcelona, Joan Clos, en la necesidad de buscar fórmulas para conseguir que la Carta de Barcelona sea aprobada por el Gobierno del Partido Popular, algo que descartó el ministro de Administraciones Territoriales, Jesús Posada, al responder a una interpelación de un senador de la Entesa de Progrés el pasado miércoles. El conseller en cap, Artur Mas, insistió en que es necesario seguir negociando con Madrid.

Clos se reunió ayer con el senador Carles Bonet con objeto de preparar la moción subsiguiente a la interpelación que presentó el miércoles en el Senado para seguir defendiendo la aprobación de la parte general de la Carta de Barcelona.

El concejal de Presidencia, Ernest Maragall, tambien se reunió ayer con el jefe de filas del Partido Popular del Ayuntamiento de Barcelona, Santiago Fisas, para intentar recomponer la unidad en el consistorio respecto a la Carta Municipal, aprobada en julio de 1997 por el Ayuntamiento y un año y medio después por el Parlament. Ahora el PP se ha alineado con el Gobierno, que es partidario de una ley de grandes ciudades y no de una exclusiva para Barcelona y Madrid. Lo que Posada dejó claro en su respuesta en el Senado es que la Carta de Barcelona no se apobará: 'Éste es el Gobierno de España y tiene en cuenta a Madrid, a Barcelona y a Soria. Entonces, nuestra intención y nuestro deseo es precisamente que haya un tratamiento homogéneo'. 'Una ley sólo para Barcelona y Madrid sería de dudosa constitucionalidad y, además, no resolvería los problemas que tienen las grandes ciudades', prosiguió.

En cuanto a la ley de capitalidad de Madrid, el ministro dijo: 'Madrid, por ser capital del Estado, y está recogido en la Constitución Española, podría acogerse a una ley de capitalidad que debería ser propuesta por la Comunidad de Madrid, y no me parece que vaya a hacerlo en los próximos meses'.

La evidencia de que la Carta que aprobó el consistorio no será refrendada por el Congreso disparó ayer las alarmas y todo tipo de réplicas y reacciones por parte de los partidos políticos y tambien del Gobierno catalán, que manifestó su apoyo al consistorio e instó a seguir negociando.

El primer secretario del PSC, José Montilla, manifestó ayer que su partido 'plantaría cara' a la 'afrenta' que supone la negativa del Gobierno a aprobar la Carta de Barcelona, y presentará iniciativas en el Congreso y en el Parlament para reclamar que se acelere su negociación.

Montilla se declaró 'sorprendido' por el hecho de que el Gobierno vea 'indicios de inconstitucionalidad' en la Carta de Barcelona, después de más de tres años de negociaciones y de que fuera aprobada por unanimidad en el Parlament y en el Ayuntamiento de Barcelona.

El conseller en cap, Artur Mas, apostó por 'insistir y perseverar' ante el Gobierno para que conceda a Barcelona el derecho a tener su Carta Municipal, el estatuto especial de la ciudad. Mas aseguró que la defensa de la Carta Municipal se hará llegar al Congreso de los Diputados. A pesar de ello, afirmó que las declaraciones del ministro de Administraciones Públicas, Jesús Posada, tal vez no eran definitivas. Por eso, apostó por 'darle un margen de maniobra para que pueda clarificar exactamente su respuesta' e instó a 'no desesperarse con una negativa inicial'. 'Hay que insistir en que delante de los gobiernos de Madrid, sean del color que sean porque muchas veces las cosas no salen a la primera ni a la segunda, sino que hay que insistir mucho, ser muy perseverante y tener las ideas claras'. En este sentido, Mas apuntó que 'hay un argumento que es muy sólido para intentar variar la postura del PP: el Parlament de Catalunya, por un acuerdo amplísimo de todos los grupos, aprobó esta Carta Municipal', por lo que 'la opinión del Parlament debe ser escuchada y respetada en Madrid'.

En cuanto a la posibilidad de que Madrid cuente con una ley de capitalidad, Mas afirmó que 'son puras especulaciones', ya que el consistorio madrileño 'no se ha pronunciado de una forma explícita' al respecto. El conseller en cap alertó: 'No podemos caer en la trampa de establecer una dialéctica de enfrentamiento con Madrid en un asunto que no está planteado de esta manera'.

El grupo municipal de CiU en el Ayuntamiento de Barcelona propuso ayer que el próximo pleno del consistorio exprese su 'indignación' por la decisión del Gobierno de no tramitar los artículos de la Carta Municipal que son competencia del Congreso. Esquerra Republicana de Catalunya criticó también la negativa del Gobierno y acusó al Ejecutivo central de 'querer reducir la ciudad de Barcelona a una simple capital de provincia, cosa que ni Franco se atrevió a hacer'.

La presidenta del grupo de Iniciativa per Catalunya-Verds en el Ayuntamiento de Barcelona, Imma Mayol, tachó de 'inadmisible' la negativa del Gobierno y agregó que demuestra un talante 'prepotente e irrespetuoso'.

Por el contrario, el presidente del grupo del PPC en el Ayuntamiento de Barcelona, Santiago Fisas, reiteró su apoyo para que Barcelona tenga las competencias previstas en la Carta Municipal, aunque aseguró que no colaborará en una política de utilización de los ayuntamientos para desgastar al Gobierno.

La Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB) también salió al paso en defensa de la ley que dota de competencias especiales a la ciudad y mostró su apoyo a todas las iniciativas encaminadas a conseguirlo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de febrero de 2002