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Entrevista:GERARDO MUÑOZ | Escritor

'Occidente tiene una visión deformada del Corán y el mundo árabe'

Gerardo Muñoz (Melilla, 1955) no cesa de escribir. Afincando en Alicante desde 1981, con más de nueve novelas en su haber, una de ellas finalista del Premio Azorín, presentó anoche en la librería FNAC de Alicante su último trabajo, Los mensajes del Corán, una aproximación a la religión musulmana y al mundo árabe. El libro, que surge tras los atentados del 11 de septiembre, persigue explicar al mundo occidental, de una manera clara y didáctica, las tradiciones y los ritos de una religión que profesan 1.300 millones de personas en el mundo, la cuarta parte de la humanidad. Para Gerardo Muñoz los 'fanáticos son una minoría, y es necesario conocer la complejidad del Corán'.

Pregunta. ¿Cuál es la aportación que hace usted en este último trabajo?

'Los fanáticos son una minoría y es necesario conocer la complejidad del islam'

Respuesta. He intentado hacer una aportación para que ante los ojos del lector occidental se aclare qué es el islamismo, cuáles son sus orígenes, qué se explica en el Corán; repaso también de manera más sucinta la vida de Mahoma y luego la tradición, cómo ha ido interpretando todos los mensajes que contiene el Corán, y cuál es la situación actual del islamismo, y también me adentro un poco en las causas que mueven a esos grupos radicales y violentos.

P. ¿Qué es lo que más desconoce Occidente del islamismo?

R. Yo creo que mucho, la mayoría de los occidentales desconocen el origen del islam o cuándo nació Mahoma. También se desconoce que Mahoma no quiso crear una nueva religión, sino que él quiso complementar el cristianismo, él respetaba a los creyentes de otras religiones monoteístas anteriores, aunque luego discrepaba en cuestiones políticas. También desconocemos que muchos de los tópicos sobre el islam, como por ejemplo la prohibición de la pintura y escultura, la prohibición de los juegos de azar, ingerir bebidas alcohólicas o de la homosexualidad no están recogidas en el Corán, ni las prohibió Mahoma en vida, sino que son interpretaciones de algunos musulmanes a lo largo de los siglos, de la tradición sunita.

P. ¿Entonces, por qué esos recelos hacia el Corán?

R. Cuando lees el Corán para ver en lo que ellos se han basado para aplicar esa ley coránica te das cuenta de los disparates que se han llegado a cometer, de la tergiversación, de cómo se ha forzado la interpretación de estos versículos. También, y es plena actualidad, entiendes cómo la política y los intereses económicos nos están malinformando de la situación de lo que es el islam en su conjunto, una religión que se extiende desde Marruecos hasta Filipinas, desde Bosnia a Nigeria. Y sólo una cuarta parte de ellos son árabes.

P. Sin embargo, hay mucha desinformación sobre todos estos temas.

R. Por ejemplo, se cree que todos los musulmanes son árabes, y no es verdad, hay muchas razas y etnias distintas. Y efectivamente hay algunos países que están demonizados como puede ser Afganistán, por los talibanes, Irán por la revolución islámicas del 79, o el caso de Sudán; es decir, que los no amigos de Occidente o de EE UU cometen barbaridades en nombre del Corán y de la ley islámica, pero hay una hiprocesía increíble porque se callan unas tropelías terribles de otros países que por el mero hecho de ser amigos de Occidente, a nivel mediático ni se denuncia, ni se demoniza. Por ejemplo, los países de la península arábiga, como Arabia Saudí, Kuwait o los Emiratos Árabes, en todos estos países se aplica la ley coránica de una manera más brutal, ruda o cruel que en Afganistán o Sudán, pero como son amigos de Occidente nos lo callamos. En Arabia Saudita se aplica la ley del talión, al ladrón se le corta la mano y a la adúltera se la azota 80 veces, está prohibida la fotografía y aquí en Occidente nadie protesta y nadie se queja. Hay bastante hiprocesía y falta mucha información.

P. Este libro surge después de los atentados del 11 de septiembre, se le puede acusar de cierto oportunismo.

R. Yo lo asumo, si oportunismo es intentar ante una situación de demanda por parte de occidente de conocer cosas del islam y ante la desinformación actual, yo sólo pretendo aportar información desde el punto de vista occidental. Eso es legítimo.

P. Se ha criminalizado al islam después de los atentados.

R. Se ha agudizado, ya existía. A los musulmanes siempre se les ha mirado con recelo, pero después de la Guerra Fría, cuando EE UU se quedó sin enemigo, y en política siempre hay que tener a alguien enfrente, se empezó a elegir al musulman fanático como enemigo.

P. Este libro, ¿a quién está dirigido?

R. Al público en general, es para que sea leído por un occidental interesado por la cuestión. Yo dejo al margen las cuestiones de fe, porque la razón y la fe no se deben mezclar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de enero de 2002