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12 coreógrafos bailarán canciones de Serrat para inaugurar el Espai Lliure

La segunda sala del nuevo teatro en Montjuïc abre el 1 de febrero

Dotze ballen Serrat, una insólita propuesta de poner danza a canciones de Joan Manuel Serrat, a cargo de una docena de conocidos coreógrafos, es el espectáculo con el que se inaugurará el próximo 1 de febrero el Espai Lliure, la segunda sala, la sala pequeña -172 butacas-, de la nueva sede del Teatre Lliure en Montjuïc. El nuevo espacio, cuyo responsable es el director Joan Ollé, programa en esta su primera temporada obras de Cortázar, Bergman, Pasolini, Tolstoi y una adaptación de Hamlet de Pasternak.

Entre los directores invitados se cuentan José Sanchis Sinisterra -en lo que significa, por fin, su debut en el Lliure-, con el estreno de su propia dramaturgia del inolvidable fragmento de Rayuela, de Julio Cortázar, Carta de la Maga a bebé Rocamadour (del 7 al 24 de febrero); Jordi Mesalles, con Després de l'assaig, de Bergman, protagonizado por Muntsa Alcañiz (del 28 de febrero al 24 de marzo); Xavier Albertí (que también se estrena en el Lliure), con Orgia, de Pasolini, interpretado por Pere Arquillué (del 4 al 28 de abril); Ricardo Sottili, que dirige Confesione, de Tolstoi, con Franco di Francescantonio (del 3 al 12 de mayo), y Theodoros Terzopoulus, con Hamlet, adaptado y traducido por Pasternak, y que interpreta la gran actriz rusa Alla Demidova (del 16 al 18 de mayo).

Concebido para espectáculos de pequeño formato y propuestas innovadoras, el Espai Lliure, una cálida bombonera polivalente ('un espacio de una magia infinita', poetizó Ollé) que recuerda algo al Teatre Lliure de Gràcia, está abierto al teatro, la danza, la música y el cabaré. La programación incluye un abanico de interesantes actividades en torno a los espectáculos como conferencias, coloquios, lecturas y exposiciones -desde Rosa Novell leyendo a Ana Ajmatova a Juan Cruz hablando de Cortázar, pasando por ensayos abiertos-, y también un apartado de sesiones de medianoche los viernes y sábados (a 12 euros, con consumición) en las que se servirán copas y, destacó Ollé, se podrá fumar.

Ayer, al presentar la programación en el nuevo e impoluto espacio -las butacas, que funcionan con un sistema de gradas móviles, aún envueltas en plástico-, Ollé subrayó que la sala está dedicada básicamente a montajes 'de gran esencialidad', con pocos actores y poco o ningún decorado, 'un espacio desnudo para la palabra, el gesto y el paso'. Preguntado acerca de si esa esencialidad es fruto de una escasez presupuestaria, Ollé reconoció muy deportivamente que 'aquí se juntan el hambre con las ganas de comer', pero destacó que el tipo de propuesta que se hace 'es un ejercicio lícito siempre y cuando no suponga rebajar lo que pide el texto'.

Joan Ollé enumeró los autores que figuran en la programación y explicó que lo que tienen en común 'es que en su DNI difícilmente pondría 'autor teatral'. El sello de esta temporada es llevar al escenario a gente que no pensaba en ser llevada al escenario'.

En cuanto al espectáculo inaugural, explicó que su propuesta a los coreógrafos, entre ellos Avelina Argüelles, Marta Carrasco, Andrés Corchero, Toni Mira y Sol Picó, fue 'coger una canción de Serrat y bailarla a pelo'.

En lo que respecta al tipo de público al que se dirige el nuevo espacio, Ollé indicó que 'quizá está más cerca del espectador de cine club, el de los cines Verdi, para entendernos, que del público convencional de teatro'. Y añadió: 'Bergman, Pasolini, Cortázar, aluden, tienen olor de años setenta; de alguna manera la programación está apelando a esa memoria'.

La programación de la temporada 2001-2002 del Espai Lliure incluye en las actividades de medianoche (Espai de Mitjanit) 1, 2, 3...cielo. Homenaje a 'Rayuela', un diálogo entre música y literatura con el Quintet Sarraute y Luis Miguel Climent; dos conciertos sobre el universo de Miles Davis a cargo de Llibert Fortuny Quartet y David Xirgu Quartet, un programa de jazz-lied, el montaje que Albertí realizó sobre la bailarina Tórtola Valencia para el Liceo, una velada en torno a Pasolini y unas noches con Francescantonio.

Interrogado acerca de la marcha de la sala grande, en la que el montaje Suzuki I i II ha tenido varias sesiones con un bajísimo índice de espectadores, el director del Lliure, Josep Montanyès, dijo estar satisfecho 'globalmente' del programa inaugural y achacó esa falta de público a circunstancias puntuales como la falta de costumbre del público en acudir al nuevo equipamiento, las fiestas navideñas e incluso la ola de frío.

Esperando a Boadella

El Lliure no sólo espera a Lluís Pasqual sino que también espera ahora a Boadella, pese a que según el director de Els Joglars, ambos son incompatibles en el nuevo teatro. Josep Montanyès, director del Lliure, reveló ayer que Albert Boadella figura entre los 18 representantes del mundo teatral con los que cuenta para integrar el consejo asesor del teatro. Boadella se apresuró ayer a manifestar que ha trasladado a su compañía la decisión de que él entre o no en ese consejo. 'Quiero vincular ese hecho al interés general de Els Joglars', dijo a Efe. Forman parte del consejo representantes de la asociación de actores y directores, de las compañías y empresas privadas, de las salas alternativas y de las diferentes ramas de la creación escénica. Los componentes son: Montse Colomer, Catherine Allard, Lluís Vidal, Joan Baixas, Anna Lizaran, Carme Sansa, Vicky Peña, Carme Portaceli, Lluís Hansen, Xavier Marcé, Salvador Sunyer, Joan Font, Pep Duran, Joan Ollé, Àlex Rigola, Toni Casares y Josep Maria Mestres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de enero de 2002

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