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CARTAS AL DIRECTOR

Plaza de catedrático

No coincido con la valoración que se puede hacer de la noticia de la convocatoria de una plaza de catedrático a la que concurre el profesor Vicente Ortega, secretario general del Consejo de Universidades.

La propaganda del ministerio ha llegado a infectar tanto todos los ambientes, que un hecho tan normal como que un profesor -tan acreditado y que no necesita demostrar nada, y al que no le afectan sospechas sobre su mérito y capacidad- se presente a dicha plaza pueda parecer como si pretendiera algo irregular.

La categoría personal, académica y científica del profesor Vicente Ortega está tan fuera de dudas en la comunidad universitaria que creo que es inadecuado presentar su pretensión como un hecho a destacar con una valoración negativa.- Gregorio Peces-Barba Martínez. Rector de la Universidad Carlos III de Madrid.

En relación con la información publicada por EL PAÍS el día 17 deenero, el rector y el equipo de gobierno de la Universidad Autónoma de Madrid deseamos hacer constar nuestro apoyo al profesor don Vicente Ortega, secretario general del Consejo de Universidades, por su excelente trabajo, plena dedicación, además de por su talante abierto al diálogo y su espíritu colaborador con la Universidad.

Como el propio profesor Vicente Ortega declara en la información publicada, conocemos que la plaza de catedrático en la Universidad Politécnica de Madrid a la que aspira estaba prevista con mucha anterioridad.

Se trata de la vuelta a la Universidad pública de un catedrático con méritos bien conocidos. Nos parece legítimo que la convocatoria de la plaza se haya tramitado.

En esta época en la que el diálogo entre los universitarios es especialmente necesario, nos complace dejar testimonio escrito de nuestro apoyo al profesor don Vicente Ortega, cuyo caso personal muestra que muchas convocatorias de plazas universitarias, tan criticadas últimamente de manera injusta e indiscriminada, han seguido los trámites regulares y persiguen el objetivo académico de no retrasar innecesariamente por periodos previsiblemente muy prolongados la incorporación a las aulas de profesorado con méritos probados.- Raúl Villar. Rector de la Universidad Autónoma de Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de enero de 2002