Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un periodista de la BBC viaja por el convulso mundo islámico

Documanía estrena mañana la serie 'Un reportero en Oriente Próximo'

Los bombardeos masivos que desde el pasado 7 de octubre arrasan Afganistán han desfigurado por completo el país. Antes de que el régimen de los talibanes comenzara a tambalearse, la cadena británica BBC emprendió un viaje por Oriente Próximo que arrancó precisamente en Kabul, la capital afgana. Fruto de ese recorrido -sorprendente y peligroso a la vez- es Un reportero en Oriente Próximo, serie documental de cuatro capítulos que mañana estrena Documanía (22.00) en Canal Satélite Digital y en las principales redes de cable.

De la mano del periodista Sean Langan, la BBC ha explorado cuatro países prácticamente desconocidos para los occidentales hasta que estalló la guerra de Afganistán. La producción muestra imágenes inéditas de lugares en los que jamás había entrado una cámara de televisión. El viaje recorre Afganistán, Irán, Irak y Palestina, países sobre los que todas las televisiones han vuelto su mirada a raíz de los atentados del 11 de septiembre contra Estados Unidos.

Pero, ¿cómo es en realidad el mundo islámico? La serie intenta responder a esta pregunta a través de un retrato en imágenes de las costumbres, la política y la sociedad de las cuatro zonas que configuran el trayecto de Langan.

En el primer tramo del viaje, el periodista de la BBC visita el cuartel general del ejército de los talibanes antes de entrevistarse con un oficial de la Oficina para la Prevención del Vicio y la Promoción de la Virtud, que niega que exista extremismo y a la vez relata cómo las mujeres adúlteras son apedreadas hasta morir y cómo a los homosexuales son castigados con la muerte. En el segundo episodio, Langan accede a uno de los colegios para mujeres, escuelas secretas que funcionan de espaldas a las autoridades, y visita una plantación de opio, uno de los principales sustentos de la economía afgana.

Escala en Teherán

Teherán, la capital de Irán, es la siguiente escala. Langan encuentra un país sorprendentemente moderno, sofisticado y accesible. Dos tercios de la población tienen menos de 25 años y están preparados para el cambio. Aunque las mujeres llevan el tradicional shador y habitualmente van separadas de los hombres, pueden conducir, trabajar, ir a la universidad y llevar su rostro al descubierto.

Ya en Irak, se entrevista con un ayatolá que ha convertido a 15.000 personas al islamismo y tiene ocasión de comprobar los efectos de la guerra del Golfo. El régimen de Sadam, receloso de los medios de comunicación occidentales, le obstaculiza su trabajo. La toma de imágenes es supervisada por un policía secreto que está en todo momento pegado a sus talones.

El último tramo del trayecto le lleva a Gaza, pequeño territorio entre Israel y el Mediterráneo, en el que el 35% de sus habitantes son judíos y el 65% palestinos. Langan visita campos de refugiados, charla con los palestinos y consigue reunirse con Sheik Yasseen, fundador del grupo islámico Hamás y el hombre más odiado en Israel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de enero de 2002