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Un 'tapado' con carácter

El murciano, que se escapó del Madrid, desbanca al argentino Aimar

Miguel Ángel Ferrer Martínez, Mista (Caravaca de la Cruz, Murcia, 1978), es un tipo con carácter, de los que no esconden la pierna ni se callan las cosas. No en vano se dio a conocer antes en un juzgado que en los terrenos de juego por protagonizar una decisión inédita hasta entonces en el fútbol español. En diciembre de 1998 rompió unilateralmente su contrato con el Real Madrid -jugaba en el equipo filial, en Segunda División B- por considerar que su cláusula de rescisión, 750 millones de pesetas, era exagerada y abusiva en comparación con su salario, unos cuatro millones anuales.

Ni corto ni perezoso, Mista tiró hacia adelante con todas las consecuencias y acudió a los tribunales ordinarios para que fijaran una indemnización acorde con su sueldo. 'El Madrid va quitando futbolistas a todo el mundo, pero no deja irse a ninguno', se quejó entonces el delantero, uno de los más destacados en las categorías inferiores del conjunto blanco. Tras varios expedientes abiertos, el Madrid y el Tenerife llegaron a un acuerdo por 200 millones de pesetas. Así, firmó por seis temporadas con el club canario.

En la isla le llegó la oportunidad de justificar tanta polvareda. La temporada pasada marcó al Getafe un impresionante gol de vaselina desde 35 metros y contó con la confianza de Rafa Benítez, su actual técnico en el Valencia. El club valenciano le fichó después por unos 500 millones gracias a la recomendación de su secretario técnico, Javier Subirats, y Benítez ha descubierto ahora en él una solución a sus problemas ofensivos. Con Mista de media punta y dos delanteros, las opciones en el ataque se multiplican.

Mista comenzó el curso de tapado, como cuarto o quinto delantero -estuvo a punto de ser cedido al Málaga- y no ha sido hasta diciembre, mes en el que lleva marcados tres goles, cuando ha dado el salto a la titularidad. 'No creía que esto me pasara a mí. Es un sueño que no quiero que se acabe', comenta ahora el murciano, que en la Liga sólo ha intervenido desde el primer minuto en un par de encuentros.

Futbolista de gran calidad, de amplias caderas y fuertes mandíbulas, ha desbancado al argentino Aimar del once titular. Para ello cuenta con la confianza del técnico y con su carácter, su capacidad para el desmarque y su llegada a gol, como demostró el pasado sábado, ante el Málaga, con un regate precioso a su portero, Contreras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de diciembre de 2001