El SOC denuncia el traslado de un millar de argelinos a la Península

El Sindicato de Obreros del Campo (SOC) en Almería denunció ayer la situación en la que se encuentran dos familias argelinas con niños pequeños que, según afirman, llegaron a la Península desde Ceuta porque la Delegación del Gobierno les pagó el billete de barco hasta Algeciras. Según el sindicato, estos 'traslados' son una práctica habitual.

En las oficinas del SOC en Almería se han atendido desde el pasado mes de marzo a un millar de argelinos, procedentes de Ceuta y Melilla, según el representante del SOC, José García. El sindicato incluso eleva la cifra de personas trasladadas, atendiendo al número que figura en el expediente policial de expulsión que poseen, a 2.360. La mayoría permanecen en las provincias de Murcia y Alicante, aunque otros han pasado por Almería, según José García.

El representante sindical achacó la responsabilidad de esta situación al Gobierno central y afirmó que a estas personas se les obliga a ser víctimas de la marginalidad porque llegan sin papeles y sin expectativas de trabajo o residencia. Uno de estos casos, según García, es la familia de Gharib Boumedeine, de 37 años, su esposa, Bousekene Rabiaa, de 25 años, y la hija de ambos, un bebé de siete meses. Llegaron a Almería el 4 de diciembre, después de haber pasado 37 días en Ceuta.

Autoridades ceutíes

Gharib Boumedeine afirma que la Delegación del Gobierno de Ceuta les pagó el billete en barco hasta Algeciras -hecho que no pudo ser ayer contrastado con las autoridades ceutíes, ya que el delegado del Gobierno en Ceuta se encontraba fuera de la ciudad- y que después ellos decidieron viajar por su cuenta hasta Almería en busca de trabajo, el motivo principal por el que decidieron emigrar de su país.

'Salimos de Argelia porque no hay trabajo y por la violencia que hay allí y queremos quedarnos a trabajar en España. Teníamos miedo de hacer el viaje con una niña tan pequeña, pero allí no teníamos trabajo', explicó Gharib Boumedeine. Tanto él como su esposa tienen una notificación de inicio de procedimiento de expulsión que les entregaron en la comisaría de policía de Ceuta. Cuando llegaron a Almería se encontraron en la calle con un bebé de siete meses hasta que pudieron ser acogidos por asociaciones humanitarias.

Según explicó el representante del SOC, esta familia ha sido alojada temporalmente en un piso de la Asociación Pro Derechos Humanos. Por la misma situación ha pasado otra segunda familia, con una hija de seis años, un niño de 11 meses y la esposa embarazada de dos meses. Llegaron hace cinco meses a la Península, también trasladados desde Ceuta. Pasaron por Almería, después de una breve estancia en Sevilla, y ahora han regresado a Almería. El SOC, de momento, los ha alojado en su sede.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 21 de diciembre de 2001.

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