Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

María Dolores Pradera presenta en Granada su disco homenaje a Carlos Cano

El álbum incluye un tema inédito que el artista regaló a la cantante

María Dolores Pradera y Carlos Cano (del que ayer se cumplió un año de su muerte) compartieron durante dos años una gira a la que llamaron Amarraditos. De aquella experiencia surgió el proyecto de hacer un disco, bajo la dirección de Rosa León. Como homenaje a su amigo, la cantante grabó A Carlos Cano, un álbum que recoge canciones del cantautor y una canción inédita que Cano regaló a su amiga. Pradera presenta mañana en Granada, la ciudad donde nació Cano, este peculiar trabajo, y el día 26 actúa, dentro de Los Conciertos del Milenio, en el madrileño Palacio de Congresos.

A las cinco de un cinco de junio, creada por Carlos Cano en 1972, lleva una nota autógrafa y está grabada en una pequeña casete. Fue un regalo que Cano le hizo a la cantante madrileña en 1998. Era uno de los temas que iban a entrar en el disco que tenían proyectado grabar juntos en enero de 2001. Pero dos semanas antes el cantante fallecía a causa de un aneurisma que se le reprodujo después de luchar durante semanas entre la vida y la muerte.

El disco recoge la atmósfera y la esencia de la gira Amarraditos que realizaron juntos los años 1997 y 1998. 'Fue una época preciosa. Él había estado muy malito y yo tenía miedo, pues había estado delicada', recuerda la cantante, 'pero salíamos los dos al escenario cogidos de la mano y se me fue pasando el susto. Fue una etapa en la que caminamos juntos y tengo de ella un recuerdo inolvidable. Además de un gran artista, para mí Carlos Cano ha sido como un hijo buenísimo'.

La mutua admiración entre estos artistas nació mucho tiempo atrás, cuando María Dolores Pradera acudía a los colegios mayores y a locales insólitos para escuchar al joven granadino. Con los años él confesó que la veía allí sentada entre el público y le impresionaba mucho. Para colmo, ella, de natural tímido, no iba luego a saludarle y él se quedaba preocupado pensando si le habría gustado. Pero ella volvía de nuevo, hasta que un día fue él quien acudió a un recital de la cantante y la saludó en camerinos. 'Ahí nació algo muy importante para mí, nos hicimos amiguísimos'.

En el disco que María Dolores Pradera ha llamado A Carlos Cano se incluyen doce canciones. Diez de las más populares del cantautor, entre ellas Habaneras de Cádiz o María la portuguesa. Está también Rocío, una copla de León y Quiroga que le entusiasmaba cantar a Cano.

Tonos graves

'Muchos de estos títulos ya los habíamos concretado y lo habíamos hablado con Rosa', cuenta Pradera al referirse a Rosa León, que se ha encargado de la dirección y producción de este álbum. 'Él ha estado muy cerca de mí en este proyecto; además, intentamos hacerlo como a él le hubiera gustado', dice en referencia a la debilidad que Cano tenía por los tonos graves de la cantante o porque terminara el tema de Rocío bruscamente.

'No he incluido en el disco Habaneras de Sevilla, porque ésa la he grabado siempre con Carlos y le echo mucho de menos' señala esta cantante, que inició su carrera artística como actriz de teatro, oficio que ejerció durante muchos años. En la década de los cincuenta del siglo pasado Pradera se lanzó a cantar, profesión que nunca ha abandonado: 'En realidad, sigo haciendo teatro, cada canción es una obra cortita', dice.

Pradera rememora anécdotas vividas con su compañero y se ríe al recordar el humor de Cano: 'Un humor ingenuo, infantil, gastando bromas era un niño gracioso y grandote, muy divertido, aunque luego era un hombre serio y profundo'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de diciembre de 2001