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Reportaje:

Más difícil que ganar el Tour

Joane Somarriba se desespera y no encuentra patrocinadores para crear un equipo femenino en España

Joane Somarriba tiene 29 años y ya ha perdido el entusiasmo aventurero que le empujó hace tiempo a irse a Italia a buscarse la vida y aprender el oficio de ciclista profesional. Joane Somarriba ha ganado ya dos Tours y un Giro, y quiere, desea, quedarse a correr en España, sueña con que un patrocinador decidido financie un equipo que la acoja a ella, a las mejores españolas y a alguna extranjera dura y experta para correr las grandes carreras con garantías. Semanas después de búsqueda infructuosa, Joane Somarriba se ha dado cuenta de que lo que busca es más difícil que ganar un Tour, o dos.

La ciclista vizcaína ha hablado con el Gobierno vasco, con la diputación de Vizcaya, con la federación española, con el Consejo Superior de Deportes (CSD). Su proyecto no es tan caro, unos 60 o 70 millones de pesetas, según algunos de los tocados. No es un proyecto imposible, pero no hay respuestas. 'Es difícil que las instituciones ayuden', dice Somarriba.

La diputación vizcaína se ha dado un plazo de un par de semanas para encontrar un patrocinador porque ella, como institución, no puede patrocinar directamente a un deportista; la federación española ha pedido al CSD una ampliación de presupuesto de unos 12 millones para crear una estructura más o menos permanente que acompañara a Somarriba y a otras españolas, como Dori Ruano, bronce en el Mundial contrarreloj en las pruebas de Copa del Mundo, en el Giro y en el Tour. 'Pero ellas tendrían que buscarse un patrocinador individual y vivirían de eso y de la beca ADO', explica un portavoz de la federación. El CSD aún no ha respondido a la petición.

Hace cuatro años Somarriba emigró a Italia, donde se ha hecho grande. Pero allí ya no puede continuar. Su equipo, el Alfa-Lum, el mismo en que corrió Marino Lejarreta en su aventura italiana de los 80, ha desaparecido. 'Podría correr en otros equipos italianos', explica Somarriba, 'pero allí el ciclismo femenino es un mercado a la baja. Hubo problemas de dopaje en el Giro, muchas historias, y han desaparecido algunos, y los demás están a la baja, reduciendo presupuestos. Podría seguir en Italia, sí, pero cobrando menos, y a estas alturas, a los 29 años, no me planteo irme por lo que no me merezco'.

El ciclismo femenino en España siempre ha sido cosa de mujeres decididas y lanzadas, capaces de superar todas las dificultades para hacer valer su condición de mujeres, deportistas y ciclistas, pero se suponía que los triunfos internacionales de Somarriba y Ruano harían cambiar el panorama. Pues tampoco. Y el único equipo femenino que había, el Junkers, también se quedará sin patrocinador. Y eso que este año una de las pruebas de la Copa del Mundo se correrá en Valladolid.

La falta de equipo no acabará, sin embargo, con las ganas de correr en bicicleta de Somarriba. 'Si no sale nada, tendré que acabar buscándome un patrocinador privado y correr de forma individual', dice la corredora. 'Y para el Tour buscarme un equipo en el que correr cedida, como hace la francesa Jeannie Longo. Será duro, pero por lo menos ya no estaré sola, conmigo estará siempre Ramontxu'. Ramontxu es Ramontxu González Arrieta, ciclista profesional hasta este invierno, en el que ha colgado definitivamente la bicicleta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de diciembre de 2001