Crónica:Rally de Gran Bretaña | AUTOMOVILISMOCrónica
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"Al menos, no hay heridos graves"

Sainz cumplió las normas al conducir su coche hasta el control para informar del accidente

Carlos Sainz sufrió su experiencia más amarga en un bosque de País de Gales. El español, de 39 años y con más de 150 rallies del Campeonato del Mundo a sus espaldas, se mostró muy afectado tras el accidente que protagonizó en la segunda etapa del Rally de Gran Bretaña y en el que resultaron heridas una quincena de personas, entre ellas cuatro niños. Afortunadamente, el desenlace del episodio no fue tan grave como se temió inicialmente: ninguno de los 13 hospitalizados sufre complicaciones serias y la mayoría fueron dados de alta ayer mismo.

La peor parada en el incidente fue una niña de 13 años que tendrá que ser operada de una fractura en una pierna. Un adulto también permanece ingresado como consecuencia de un traumatismo en la espalda. Sainz, que inicialmente no pudo reprimir las lágrimas y fue quien pidió a su equipo abandonar la carrera, expresó su alivio por las noticias que le fueron llegando: 'Pasé tres horas muy duras hasta que nos informaron de que ninguno de los heridos tenía dolencias graves. La noticia al menos me alegró y me tranquilizó'.

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El madrileño, que ha concluido sexto en el Mundial, reconoció haber pasado cuatro horas de incertidumbre terrible hasta que los organizadores anunciaron que ninguna de las víctimas corría peligro. Su copiloto, Luis Moya, explicó al diario As que se pasó llorando los minutos siguientes: 'Vi la cara de mi hijo y pensé en abandonar en ese mismo instante'.

La pareja española cumplió en todo momento con las normas de seguridad de los rallies. Lo primero que hicieron, después de que su Ford Focus chocara contra un vehículo mal ubicado y arrollara a un grupo de espectadores, fue atender a los heridos. A continuación, tal como marcan las instrucciones que todos los pilotos reciben por parte de los organizadores, reemprendieron la marcha hasta el siguiente punto de control, donde informaron por radio de lo ocurrido para que fueran enviadas las asistencias médicas. Éste es el procedimiento obligatorio en caso de accidente.

Posteriormente, Sainz condujo su coche hasta el final del tramo cronometrado, pero entonces pidió a los responsables del equipo Ford que le permitieran retirarse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 25 de noviembre de 2001.

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