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Crónica:LA CRÓNICA | NACIONAL

Raro patriotismo constitucional

La expresión 'patriotismo constitucional' se ha convertido recientemente en uno de los elementos de la discusión política española. El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, fue el primero en utilizarla en la campaña electoral vasca y en relación con la reacción americana a los atentados del 11 de septiembre. Pero esta misma semana ha aparecido como uno de los ejes políticos del congreso del Partido Popular que se celebrará a primeros de año.

Se trata de una polémica que acaba de empezar, pero que se va a prolongar porque afecta al concepto de la Constitución que tienen los dos principales partidos del país y a su utilización en relación con los nacionalismos vasco y catalán. Para los socialistas, el 'patriotismo constitucional' en boca de José María Aznar tiene un sentido distinto al tradicional porque pretende, de una manera burda, enmascarar un renaciente 'nacionalismo español', algo inconcebible para quienes llevan años manejando el concepto.

Los socialistas acusan a Aznar de enmascarar el renaciente nacionalismo español del PP bajo el manto de la defensa fundamentalista de la Constitución

En medios académicos e intelectuales, sin embargo, despierta curiosidad la iniciativa popular, por si realmente pretendiera sustituir el clásico 'esencialismo' español de la derecha más rancia por una nueva idea de 'patria' más moderna y pluralista.

La expresión 'patriotismo constitucional' nació en Alemania y lleva ya años discutiéndose en Europa. Jürgen Habermas, el filósofo alemán mentor del ministro Joschka Fischer y uno de los apoyos intelectuales de la socialdemocracia germana, desarrolló el concepto de 'patriotismo constitucional' tal y como se conoce ahora, es decir, precisamente como una manera de alejarse de los nacionalismos convencionales.

Habermas mantiene que la particular experiencia histórica alemana demuestra la catástrofe que suponen los nacionalismos basados en criterios étnicos o incluso culturales, como el nacionalismo alemán, español, vasco o catalán. Los ciudadanos de un país, explica, tienen ahora una identidad posnacional que trasciende sus tradiciones culturales a favor de valores universales 'constitucionales'.

El patriotismo constitucional se ha convertido así en uno de los argumentos utilizados por los defensores de que Canadá siga siendo un país unido integrando al secesionista Quebec de una manera distinta, que no subraye las características culturales de Canadá, sino la solidaridad de sus ciudadanos en defensa de unos valores comunes, democráticos. El mismo concepto de 'patriotismo constitucional' esgrimen quienes defienden que la Unión Europea debe caminar hacia una Europa federal, soslayando las dificultades culturales que ello implicaría.

Españolismo

'No pretendemos tener la paternidad del patriotismo constitucional. Sería ridículo', admite un miembro de la ejecutiva del PSOE, 'pero es peligroso que esa idea, completamente desvirtuada, sea utilizada por Aznar y el PP para defender un renacimiento del patriotismo español más conservador, ocultándolo tras una defensa a ultranza de la Constitución'. 'El patriotismo constitucional, que puede abrir una vía para encontrar soluciones de futuro, se convertiría así en lo contrario, una muralla para afianzar distintos nacionalismos', añade.

Desde ese punto de vista, el patriotismo constitucional al que alude Aznar tendría más que ver con un 'fundamentalismo' constitucional o fundamentalismo español que con la idea de Habermas o de los federalistas europeos. De hecho, Aznar se ha mostrado siempre contrario a una idea federal de Europa.

'No puedo explicarle en qué consiste el patriotismo constitucional del que habla el presidente porque precisamente le ha encomendado a una ponencia del congreso del partido que lo defina', asegura un miembro de la ejecutiva popular. La ponencia estará integrada por el catalán Josep Piqué y la vasca María San Gil.

La creencia de que el PP va a utilizar el 'patriotismo constitucional' como un arma contra el nacionalismo vasco y catalán es compartida por dirigentes del PNV y de CiU. Para muchos de ellos, el PP busca una fórmula que le permita dar nuevo impulso al nacionalismo español y convertirse en el guardián de esas esencias, y esta rara interpretación del 'patriotismo constitucional' podría ser la vía.

En cualquier caso, los sectores del PNV más radicales admiten que les provoca más desconfianza el concepto de 'patriotismo constitucional' que el nacionalismo español, porque choca de forma más radical con su propia idea de 'pueblo vasco', étnico y cultural. Para ese sector del PNV, lo peor es la idea recogida ya por liberales progresistas del siglo XIX, como Jaime Argüelles, que al aprobarse la Constitución de 1812 la presentó diciendo: 'Españoles, al fin tenéis una patria'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de noviembre de 2001

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