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Carod recoge del PSC la última negativa para su propuesta de pacto parlamentario cuatripartito

Montilla confía en que ERC se sumará a la alternativa progresista a CiU

Josep Lluís Carod, secretario general de Esquerra Republicana (ERC), recogió ayer en la sede del PSC la última de las cuatro calabazas que ha recibido su propuesta de pacto cuatripartito para la estabilidad parlamentaria. Carod encajó con deportividad la ya anunciada negativa socialista, que le expuso el primer secretario del PSC, José Montilla, en una entrevista que duró más de una hora. Montilla explicó a Carod que a juicio de los socialistas carece de sentido hablar de un pacto que incluya a CiU cuando la coalición que dirige Jordi Pujol mantiene su alianza con el PP. 'El pacto a cuatro es inviable y poco deseable', sentenció el primer secretario del PSC.

Las anteriores negativas obtenidas por Carod en su peregrinaje de la semana pasada por las sedes de los partidos catalanes se las habían dado Artur Mas, secretario general de Convergència Democràtica (CDC); Josep Antoni Duran Lleida, líder de Unió Democràtica (UDC), y Joan Saura, presidente de Iniciativa-Verds. El rechazo de Montilla puso punto final a un episodio del que incluso Pujol dijo el domingo pasado, en una entrevista publicada por El Periódico de Catalunya, que sólo perseguía mantener la equidistancia de ERC entre CiU y PSC. El presidente se permitió ironizar afirmando que ni el propio Carod quiere el pacto que plantea.

El objetivo declarado de la oferta de acuerdo parlamentario entre las cuatro 'fuerzas catalanistas de tradición democrática', como las define ERC, era 'arrancar a CiU de los brazos del PP', según reiteró ayer Carod. Una pretensión vana, como se han encargado de manifestarle claramente los máximos dirigentes de CiU.

El episodio ha servido sobre todo para que ERC justificara su indefinición ante la moción de censura al Gobierno de Jordi Pujol presentada por Pasqual Maragall. Carod lanzó su oferta el 4 de octubre en el mismo debate parlamentario en el que Maragall anunció formalmente a Pujol que le presentaría la moción de censura. Pujol respondió entonces al líder republicano con un guiño político, ni sí ni no. Una calculada ambigüedad que permitió a ERC mantener como viva una propuesta que a todas luces estaba destinada al fracaso. A aquel guiño se agarró ERC para sostener que el pacto cuatripartito era una alternativa real a la censura contra el Gobierno de Pujol.

Pero pasó el debate de la censura, con la consiguiente abstención de ERC, que rompía la dinámica de oposición conjunta llevada hasta entonces por la izquierda y beneficiaba claramente al Gobierno de CiU, y aquella ambigüedad de Pujol se convirtió como era de esperar en rotunda negativa al pacto cuatripartito y reafirmación de la alianza con el PP.

Carod defendió ayer, tras su entrevista con Montilla, que ERC defenderá ahora una política de acuerdos parlamentarios entre CiU, PSC, IC-Verds y la propia ERC en los asuntos que considera de 'interés nacional'. A título de ejemplo cito los asuntos relativos a la mejora del sistema de autogobierno, los problemas relacionados con la inmigración, las leyes de organización territorial y administrativa y otros como las demandas en materia de grandes infrastructuras.

Los socialistas han evitado descalificar frontalmente la oferta de Carod a pesar de que desde el primer momento la han considerado como un mero ardid publicitario para 'sacar cabeza' en un momento de gran polarización política entre CiU y PSC como ha sido el debate de la moción de censura. Montilla reiteró ayer que el criterio del PSC es que a Cataluña le conviene cambiar de Gobierno y que ahora es el momento de sentar las bases de una alternativa progresista a la pareja conservadora formada por CiU y PP. 'Estamos seguros de que ERC estará también en esa alternativa de progreso', concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de octubre de 2001